Coses Nostres: una cenicienta exploradora
La corneja gris es una especie muy rara en Ibiza y Formentera, pero existe una cita confirmada de un ejemplar que pasó medio año en ses Salines

Esta corneja ha sido fotografiada en la ciudad de Troms (Noruega). / CAT
Las aves migradoras conectan el mundo. Realizan viajes, a menudo espectaculares, para aprovechar los recursos cambiantes de las diferentes zonas del planeta, en busca de alimento y de los lugares adecuados para nidificar. De esta forma, muchas de las que pueden verse en Ibiza y Formentera son sólo aves de paso, que quizás se detienen unos días para alimentarse y continuar camino o tal vez se queden en las islas varios meses (a pasar el invierno o el verano). Por eso en invierno tenemos petirrojos y estorninos y, en verano, golondrinas y abejarucos.
Y, de vez en cuando, aparecen rarezas, aves que quizás ocasionalmente se han desviado de sus rutas o que pertenecen a una especie que está en expansión. O aves exploradoras, más atrevidas que el resto de sus congéneres y dispuestas a iniciar la colonización de otras regiones. Es probable que muchas de esas rarezas pasen desapercibidas y nadie sepa de algunas aves extrañas que hayan pasado de forma accidental por Ibiza o Formentera, pero cuando son observadas —a menudo para sorpresa y regocijo de ornitólogos y aficionados— se convierten en citas para el Comité de Rarezas, un grupo de trabajo de SEO/Birdlife (la Sociedad Española de Ornitología) que recopila, homologa y publica las observaciones de esas aves que se han salido de sus itinerarios normales.
Y entre las rarezas citadas en Ibiza se encuentra una corneja cenicienta o corneja gris (Corvus cornix), pariente cercana del cuervo grande (Corvus corax) y muy extendida en el centro y norte de Europa, con poblaciones también en Egipto y hasta el centro de Asia, según la información de SEO/Birdlife. En el año 2016, un ejemplar de esta especie —inconfundible por su combinación de gris oscuro y negro— se dejó ver en ses Salines de Ibiza desde finales de julio hasta enero de 2017. En el Anuario Ornitológico de las Baleares de ese año (publicado por el Grup Balear d’Ornitologia i Defensa de la Naturalesa) puede leerse que el primer registro de este pájaro en el archipiélago es de abril de 2014, cuando un ejemplar adulto fue fotografiado en Andratx.
Del ejemplar que pasó por Ibiza existe una foto del naturalista Esteban Cardona (miembro del GEN) en la que se observa al pájaro rebuscando en la arena, en la playa de es Cavallet. Está publicada en raresesornibalears.blogspot.com. Hay que decir que aquel año 2016 se registró una expansión inusitada de ejemplares de corneja cenicienta en diversos lugares de España. Las citas habían aumentado desde el año 2013, y la expansión detectada en concreto en Catalunya –que concentra el mayor número de citas— derivó en el primer intento de nidificación, aunque fallido, en el delta del Llobregat, en mayo de ese año 2016. La pareja de cornejas construyó su nido en un parque urbano, aunque no llegó a criar por motivos que se desconocen. Justo un año después, en la misma zona, la misma pareja logró sacar adelante cuatro pollos. En 2018, tres más. Y estas son las primeras citas de nidificación de España. A partir de entonces, la corneja gris es habitual en Cataluña –aunque aún no abundante– durante todo el año y pueden verse grupos de hasta seis o siete individuos en el área del delta del Ebro. Su nombre en catalán es cornella emmantellada y muchos ornitólogos se preguntan si se confirmará que esta especie se halla en expansión y si podrían llegar a establecerse en Balears tras conquistar Catalunya.
Las citas de aves raras como esta son importantes para conocer las migraciones, sus cambios, y la expansión de las especies, por lo que es importante comunicar los avistamientos (con una fotografía) al Comité de Rarezas de SEO/Birdlife.
Antropofilia
El ejemplar de la imagen ha sido fotografiado en los jardines de una iglesia de Tromsø (Noruega). Esta especie está muy extendida en países como Noruega, Finlandia y Dinamarca (en Escandinavia en general) y en hábitats muy diversos, desde masas forestales a zonas agrícolas y áreas costeras. Es, asimismo, común en las ciudades y se la considera una especie antropófila, que se habitúa con rapidez a los entornos humanos.
En Tromsø puede verse junto a las palomas en los jardines públicos y junto a las gaviotas en las barcas de pesca del puerto. Y también descubres a menudo su silueta sobre los abedules y sobre el perfil de las afiladas cimas de las montañas nevadas en los fiordos de cualquier punto del país.
Suscríbete para seguir leyendo
- Memoria de la isla: eran otros inviernos en Ibiza
- A través del bosque de sabinas de Cala Bassa
- El tèlegraf a les Pitiüses
- Patrimonio de Ibiza: La torre desarmada del Cap de Barbaria
- Imaginario de Ibiza: En Formentera sigue habiendo chumberas
- Los mitos fundacionales de Ibiza
- Imaginario de Ibiza: una atalaya arruinada que por fin volverá a la vida
- Imaginario de Ibiza | Parque Natural sólo en el invierno