Coses Nostres | Las superflores fugaces de las arenas
Los arribazones de posidonia muerta en las playas aportan nutrientes a valiosas plantas dunares como el lirio de mar

Inflorescencia con dos lirios de mar y algunos capullos. / CAT
Grandes, con aroma azucena y forma de narciso, de un blanco nacarado y efímeras. Así son las flores del lirio de mar, una especie inconfundible, ligada a las dunas y que, por tanto, forma parte del ecosistema que se beneficia de las hojas y fibras de posidonia que se acumulan en las playas en otoño e invierno. Cuando estas hojas se descomponen completan el ciclo y —además de devolver carbono al medio—aportan nutrientes que podrán aprovechar diversos organismos, entre ellos la singular flora dunar que, a su vez, contribuye con sus raíces, a mantener la estabilidad de esas dunas. Con estos nutrientes, se desarrollarán los bulbos del lirio o azucena de mar, surgirán unas largas hojas de color verde azulado y, cuando estas se estén ya secando, se abrirán las hermosas flores, agrupadas en inflorescencias de tres o incluso más de diez piezas. A partir del mes de mayo, aunque preferentemente en pleno verano, en lugares como s’Espalmador, es Cavallet o sa Sal Rossa llaman la atención algunas agrupaciones de estas flores, pequeños reductos que aún quedan en unas islas donde las dunas se han ido perdiendo, tanto por la construcción y masificación de la costa como por la continua retirada de los arribazones de posidonia.
El lirio de mar (Pancratium maritimum) tiene otras dos particularidades interesantes, y la primera de ellas es su conexión con dos mariposas nocturnas muy concretas; la oruga de la mariposa nocturna Brithys crini está asociada de forma muy exclusiva a esta planta, cuyas hojas devora, y, además, el lirio sólo admite una polinización cruzada (es decir, no puede usar su propio polen) y es polinizada durante la noche por la esfinge de la correhuela (Agrius convolvuli), una gran mariposa del mismo grupo que la esfinge de la calavera y muy abundante en las islas.
Y la segunda particularidad son sus semillas negras, que salen de unas cápsulas globosas bastante grandes y que suelen confundirse con pequeños trozos de carbón. Estas semillas flotan en el agua, de manera que su dispersión es a menudo por el mar, y corrientes y vientos pueden trasladarlas a grandes distancias.
Además de ser una planta especial por pertenecer a un ecosistema muy valioso en las islas, este lirio marítimo, como suele ocurrir con las mariposas y las libélulas, tiene un nombre precioso en casi todos los idiomas: sea daffodil (inglés), lys de mer (francés), giglio de mare (italiano), narciso das areias (portugués), akara (euskera) o cebola das gaibotas (gallego). El nombre del género, Pancratium, procede de las palabras griegas pan y kratos, todo y fuerza o ser fuerte, y podría hacer referencia a la fortaleza de la planta, capaz de superarlo todo y de prosperar en condiciones extremas.
Especie protegida
El lirio de mar (lliri de mar o lliri de platja), de la misma familia que ajos y cebollas, está catalogado como especie de especial protección en Balears y es una de las plantas que justifican las zonas acotadas de es Cavallet. En lo que aún queda del sistema dunar, aún pueden verse importantes concentraciones de esta especie, con sus flores abiertas y desprendiendo un cautivador aroma más intenso al atardecer y primeras horas de la noche.
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