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Imaginario de Ibiza

Es Freus, las puertas invisibles y las fronteras de agua

Al atravesar el choque de corrientes que se produce entre los faros de los islotes des Penjats y des Porcs, resulta inevitable experimentar la sensación de haber cruzado un umbral. En un momento determinado, de repente, el cuerpo percibe que del territorio ibicenco se ha transitado al formenterano y viceversa.

Paso de es Freus con es Vedrà de fondo. / X.P.

Paso de es Freus con es Vedrà de fondo. / X.P.

Xescu Prats

Xescu Prats

Ibiza

No vaciles nunca en irte lejos, más allá de todos los mares, de todas las fronteras, de todos los países, de todas las creencias

(Amin Maalouf)

La Puerta de Alcalá es una de las cinco entradas a Madrid que existen en esta ciudad. Fue diseñada en estilo neoclásico por el italiano Francesco Sabatini, cuyas trazas ganaron a las de otros insignes arquitectos de la época, como Ventura Rodríguez o José de Hermosilla. Fue un encargo de Carlos III, con el objetivo de sustituir la puerta anterior, del siglo XVI, y dotarla de mayor grandiosidad. Se terminó de construir en 1778 y representa uno de los monumentos más visitados de Madrid, así como una de las puertas urbanas más reconocibles de la vieja Europa, junto con la de Brandenburgo, en Berlín, o la de Saint Denis, en París.

Hoy ocupa el centro de una enorme rotonda, junto al Parque del Retiro, y por eso los peatones y los vehículos ya no la cruzan. Antaño, sin embargo, quienes llegaban a la capital procedentes de Alcalá de Henares se quedaban abrumados por sus dimensiones colosales, concebidas precisamente para impactar sobre aquellos que aún no estaban acostumbrados a verla y subrayar la importancia y el simbolismo que implicaba acceder a la Vila de Madrid. Con tal puerta, al otro lado sólo podían aguardar las maravillas del mundo.

Puertas naturales

En las Pitiusas, salvo en las murallas, carecemos de puertas monumentales, pero las hay naturales que incluso producen mayor impacto. La más sobrecogedora aguarda entre Ibiza y Formentera, separando los territorios de ambas islas mediante una frontera invisible en el mar. Sin embargo, a veces no resulta tan etérea como podríamos suponer. Sobre todo cuando el agua se revuelve y el choque de corrientes de es Freus traza una línea perfectamente visible sobre la superficie. En la imagen que ilustra esta página puede apreciarse una traza de sombra horizontal que obedece a esta colisión de flujos.

La puerta, al igual que la frontera, también es inmaterial, pero la sensación de cruzarla también parece inevitable. Su umbral, aunque sea móvil y unos días se perciba más al este y otros más al oeste, genera, a través de la emoción, algún proceso químico o espiritual, quién sabe, pero que resulta perfectamente perceptible. Un vez superado, ya no somos la misma persona de antes. Y a pesar de su invisibilidad, sí queda enmarcada por dos monumentos: los faros que coronan los islotes de de es Porcs y es Penjats, que marcan el paso denominado del Freu Gros. El primer escollo constituye el extremo septentrional de Formentera y el segundo representa el más meridional de Ibiza, en territorio de Sant Josep de sa Talaia.

El efecto se multiplica cuando se accede al paso al atardecer y aparece, iluminado por los rayos encendidos que se filtran entre las nubes, el islote de es Vedrà entre la bruma. Más al sur, casi pegados al islote de es Porcs, los Esculls des Pas y equidistante, por el otro lado, el islote de s’Espalmador. Cierra la instantánea, en el otro sentido, la mole del Cap des Falcó, quedando invisible la Punta de ses Portes (las puertas), herencia del nombre que antaño recibían los Freus.

El triángulo de las Bermudas

Es Freus en realidad están formados por una sucesión de pasos. El mayor y ya citado, el Freu Gros, se extiende entre los islotes des Porcs y des Penjats. Sin embargo, existe también el Freu Petit, que se sitúa entre es Penjats y el escollo denominado en Caragoler, que también es conocido como Freu d’Enmig. La razón es que existe otro paso más, entre en Caragoler y el extremo sur de Ibiza, el Freu de ses Portes, aún más estrecho. Este conjunto de umbrales marinos se completa con otros más pequeños, como el Freu des Faro, entre s’Espalmador y es Porcs.

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