Coses Nostres | Flores como pequeños soles dorados

Las perpetuas florecen desde marzo hasta junio y en Ibiza crece una especie particular muy asociada a los acantilados del norte de la isla

Helichryssum stoechas fotografiado en Portinatx. / CAT

Helichryssum stoechas fotografiado en Portinatx. / CAT

Cristina Amanda Tur @territoriocat

Perpetuas amarillas, siemprevivas, amarantos y manzanillas bastardas son los nombres populares de las plantas del género 'Helychrysum'. Dos especies del grupo son muy representativas de la flora pitiusa y, además, existe hibridación entre ellas. En las islas, sus nombres vernáculos son, preferentemente, camomila borda o sempreviva borda. Y mientras que la primera de las dos especies ('H. stoechas') es una planta de terrenos áridos, campos de cultivo y arenales, la segunda ('H.pendulum') está muy asociada a los montes de la zona norte de Ibiza y a islotes como es Vedrà y Tagomago, pero no se ha encontrado en Formentera. 'Helichrysum pendulum' —que se diferencia fácilmente de la anterior porque es más grande, sus tallos son más elevados y sus hojas son más largas y más grises— es una especie propia del Mediterráneo occidental, que puede hallarse en otras islas como Mallorca, Cerdeña, Sicilia y Malta y también en algunos puntos del norte de África.

Detalle de las pequeñas flores, polinizadas por hormigas, de la herba blanca. / CAT

Detalle de las pequeñas flores, polinizadas por hormigas, de la herba blanca. / CAT / Cristina Amanda Tur @territoriocat

En Santa Agnès y Sant Mateu, principalmente, pervive el nombre de herba blanca para referirse a la especie 'H. pendulum'. Las flores de esta planta desprenden un fuerte aroma que puede resultar desagradable y recordar al orín. La otra especie, sin embargo, y a pesar de poseer también un penetrante olor, es una hierba aromática que se encuentra en la lista de plantas utilizadas para elaborar las hierbas ibicencas. Su aroma, que a algunos les recuerda al curry, es una de las claves de identificación de la especie, que en las islas se conoce también como viveta o flor de tot l’any. Y comparte con la herba blanca el dorado de sus pequeñas y compactas flores, que miden alrededor de cuatro milímetros y se agrupan en inflorescencias muy densas encerradas en unas brácteas también doradas pero translúcidas. Lo cierto es que, para entender la estructura de esta planta, hay que acercarse mucho a las bolitas amarillas que surgen en ramillete sobre los tallos; sólo entonces se observa que cada esfera —cada capítulo— es un conjunto de minúsculas y brillantes flores, muy compactas, que pueden verse desde marzo hasta junio (el periodo de floración es el mismo en las dos especies citadas).

En el momento de mayor floración, en junio, si la perpetua del norte decora con preferencia acantilados y lugares cercanos al mar, la perpetua de hojas mas verdes da vida y color a tomillares soleados, a veces cercanos al mar, y campos secos de todo el archipiélago balear. Se puede encontrar en dunas y en campos abandonados y es una especie muy extendida.

El nombre de perpetua lo reciben estas plantas porque, una vez recogidas, las flores se conservan durante mucho tiempo sin malograrse; esas sumidades floridas se secan para aprovechar sus diversas propiedades medicinales, sobre todo en infusión y decocción. Esto en el caso de 'H. stoechas', que se ha utilizado tradicionalmente para reducir la fiebre, como digestivo e incluso contra las mordeduras de serpiente, según se cita en ‘Plantas medicinales. El Dioscórides renovado’, de Pius Font i Quer.

Y entre lo más destacado de este grupo de plantas debe citarse, precisamente, la belleza del nombre del género, 'Helichrysum', que procede de Helios y chrysos y significa sol dorado, en referencia al brillante amarillo de sus flores.

Licor de hierbas

La perpetua amarilla 'Helichrysum stoechas' es una de las plantas que suelen usarse para elaborar el licor de hierbas de Ibiza, junto a la frígola, el romero o la herba de Sant Ponç.

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