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Fútbol

Griezmann vuelve al lugar del crimen

Le ha marcado siete goles al Dépor en siete partidos, cuatro en Riazor, uno de ellos es el del descenso en 2013

Griezmann celebra un gol en Riazor

Griezmann celebra un gol en Riazor / CARLOS PARDELLAS

Carlos Miranda

A Coruña

Desde que Antonie Griezmann saltó por encima de los centrales del Deportivo aquel 25 de octubre de 2010 para marcar de cabeza y se fue a celebrar dentro de un coche promocional en el fondo de Anoeta mientras hacía que zonaba el claxon, los reencuentros entre el Deportivo y el francés han supuesto casi siempre jornadas de disfrute para el capitán del Atlético de Madrid y de penitencia para los blanquiazules. No se ven las caras después de hace ocho años, pero hay maldiciones que quedan suspendidas en el tiempo con la idea de ser retomadas en cualquier momento. Y una de ellas es la de Griezmann con el Deportivo. Han sido siete goles en once partidos, cuatro en Riazor, no es ni su víctima preferida (Valencia y Athletic con 14 lo han sufrido en mayor medida) ni ante la que tiene mejor promedio realizador (siete en siete partidos ante el Sporting de Gijón). Pero su castigo es recurrente cuando ve asomar las rayas azules y blancas de los coruñeses. De once encuentros solo ha perdido uno. Hoy una nueva oportunidad para que el Dépor reescriba la historia y matice esa trayectoria tan demoledora para sus intereses.

Tres años después de ese gol que tampoco tuvo una influencia directa en la derrota coruñesa, sí que llegó uno que aún se recuerda entre el deportivismo, un tanto muy doloroso en una tarde crucial. Fue el 1 de junio de 2013. El Dépor, tras una temporadas nefasta y una remontada a lomos de Fernando Vázquez que se había visto frenada en las últimas semanas, necesitaba ganar para mantenerse en Primera División. Se repetía la historia de dos años antes y, en esta ocasión, el rival no era el Valencia, era la Real Sociedad, y encima se jugaba algo muy importante: su clasificación para la próxima Liga de Campeones. El ariete de Macon solo empujó la pelota a la red, pero fue un tanto que dolió más que ninguno.

Con el Atlético

Los próximos duelos con gol de Griezmann al Dépor se prodigaron, incluso hubo uno con un doblete. Todos ya con la camiseta del Atlético, ninguno con la del Barcelona, equipo al que se marcharía en 2019 y 2022. Esos dos tantos en un mismo encuentro llegaron en 2015 con una soberbia volea en Riazor que parecía fuera de juego y no lo era, y con un disparo cruzado. El resultado, 1-2. En 2016, dos encuentros (1-0 y 3-0) con un tanto cada uno del galo, ambos en El Calderón. Ya para 2017, Riazor vivió una de sus genialidades, esas que han sufrido casi todos los equipos de LaLiga y en especial el coruñés. El Dépor ganaba gracias a un tanto de Andone tras un robo y una cabalgada, justo cuando el Dépor estaba ahogado a la pelea de la permanencia con Pepe Mel al mando. Un disparo cruzado desde 30 metros y casi a la media vuelta del sospechoso habitual le quitó un triunfo altamente necesario a los coruñeses. Hoy el francés volverá al lugar del crimen con el deseo entre el deportivismo de que no recupere viejas costumbres que han hecho mucho daño a orillas de Riazor.

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