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Balonmano

Un aspirante a ‘guerrero’ con ADN ibicenco

Jordi Marí, de 16 años, acude a una nueva concentración con la selección española al tiempo que fortalece su formación con el primer equipo del HC Ibiza en División de Honor Plata

El jugador ibicenco se desplaza el jueves a Granada para participar en una concentración de la selección española juvenil.

El jugador ibicenco se desplaza el jueves a Granada para participar en una concentración de la selección española juvenil.

Quinta convocatoria nacional. Jordi Marí comenzó a despuntar a nivel estatal en categoría cadete. Ahora, como juvenil de primer año, acudirá a su quinta concentración con la selección española, en un ‘stage’ que se celebrará en el Centro de Alto Rendimiento de Sierra Nevada (Granada), desde este jueves hasta el próximo día 25. El extremo izquierdo admite que tiene que mejorar en el lanzamiento, pero confía en sus posibilidades.

Jordi Marí (Ibiza, 29-02-2004) es uno de esos jugadores que atesoran unas cualidades y un talento innato para destacar en su deporte. El ibicenco posee una materia prima de tal calidad que, si mantiene su dedicación y le respetan las lesiones, estará en disposición de convertirse en uno de los ‘Guerreros’ de la selección española a los que tanto admira.

La carrera del joven deportista está discurriendo por los cauces adecuados en el HC Ibiza y, tras sobresalir en las pistas durante las etapas de formación, ahora pretende consolidarse como una de las más firmes promesas de este deporte a nivel nacional.

El extremo de 16 años, juvenil de primer año, vuelve a participar desde el jueves en una concentración con la selección española de la categoría en el Centro de Alto Rendimiento de Sierra Nevada, en Granada, después de hacerlo el pasado mes de diciembre con la promoción de jugadores nacidos en 2003 y 2004.

Jordi Marí, de 16 años, posa para este reportaje en el pabellón de es Pratet. | TONI ESCOBAR

El extremo izquierdo forma parte de una lista compuesta por un total de 34 jugadores que, durante una semana, entrenarán bajo la atenta mirada de los preparadores del combinado nacional con vistas a un futuro en la élite.

«Esta será la quinta vez que acuda a una concentración con la selección española. Pero lo vivo como la primera vez. Para mí es un orgullo y una recompensa a mi trabajo. Es muy difícil, pero de momento me están siguiendo y estoy teniendo suerte», confiesa el aplicado estudiante ibicenco, que comenzó a jugar en el club naranja a los 7 años en categoría benjamín tras ser captado por Eugenio Tilves, actual entrenador del primer equipo, en las actividades de promoción en el CP Can Misses.

Jordi llegó a compaginar tres deportes, incluyendo tenis y atletismo, pero se decantó por el balonmano «porque es un deporte colectivo» en el que «disfrutaba más». Hasta alcanzar la edad juvenil actuaba de primera línea, sobresaliendo en las labores defensivas, pero sus 183 centímetros de altura «se quedan pequeños» frente a rivales de envergadura como los que tiene en las concentraciones nacionales o antes sus compañeros en el primer equipo de División de Plata, donde ya ha disfrutado de sus primeros minutos de juego. Jordi tiene que adaptarse ahora a la posición de extremo izquierdo, donde necesita trabajar uno de sus «puntos débiles» como es el lanzamiento. «No es que sea una patata y que no meta ninguna, pero tengo que mejorar porque hay que tener mucha habilidad para disparar desde el extremo», admite.

Jordi Marí acude a la concentración en Granada «con los nervios de la primera vez». Aunque allí se siente como uno más y considera que se está ganando la confianza de los seleccionadores –«si no, no me habrían llamado cinco veces», dice con humildad– confiesa que siempre tiene «una mezcla de sensaciones». «Por una parte ves que hay gente que puede ser mejor que tú, pero tampoco me siento horrible respecto al resto. Ves gente a un nivel al que no estás acostumbrado, pero como este año estoy con el primer equipo, me estoy acostumbrando a ver mucho nivel», argumenta Marí, que ya tiene ganas de empacar las maletas con rumbo a Granada: «No son unas vacaciones porque es duro y vamos a esforzarnos, pero es un placer. Estar ahí es un regalo».

El jugador de 16 años no está teniendo mucha continuidad competitiva, en una temporada marcada por el coronavirus que mantiene en suspenso la competición balear juvenil. Y con el plantel de División de Honor Plata, Jordi necesita paciencia y adaptación. «Está siendo complicado no poder jugar mucho. Aunque estar con el primer equipo es genial, no es lo mismo que estar con el juvenil, donde tienes más protagonismo, el equipo depende más de ti y no eres uno más del banquillo. Pero disfruto mucho del nivel que hay, es el más alto en el que he estado en contacto nunca; más que en la selección juvenil», reconoce.

Geno Tilves, su valedor

El entrenador del primer equipo de División de Honor Plata descubrió a Jordi cuando era benjamín. Casi 10 años después, es el novel de una plantilla que está luchando por mantenerse en la segunda categoría absoluta nacional.

Eugenio Tilves tiene muy claras las cualidades de su ‘protegido’: «Destaca físicamente porque es muy potente, muy rápido, tiene potencia de salto, y también en los lanzamientos. Es muy currante, tiene mucha calidad, tiene buenas piernas para defender, es un jugador muy completo».

Palabras de elogio para un jugador que se está ganando la confianza de los seleccionadores nacionales en las concentraciones a las que acude, pero que necesita avanzar paso a paso y sin presión. «Estamos súper contentos con él –afirma Tilves. Con el primer equipo está entrenando súper bien, parece mentira que sea juvenil de primer año. A veces nos sorprende, pero lo que queremos es tener paciencia con él, que siga trabajando, aprendiendo y cuando llegue su momento que lo aproveche y disfrute», argumenta el entrenador gallego, quien insiste en que no quieren «meterle prisa, ni mucho menos». «Los compañeros que están en su puesto, como Marc y Abel, lo están haciendo muy bien y eso le cierra un poco las puertas, pero creemos que si sigue trabajando así tendrá sus oportunidades», concluye el entrenador de la UD Ibiza-HC Ibiza.

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