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Fútbol

Raúl Casañ, entrenador de la SD Ibiza: «La renovación demuestra que el club confía en el trabajo realizado»

El técnico valenciano seguirá al frente de la SD biza hasta 2029 después de renovar por tres temporadas, una decisión poco habitual tras un descenso y que reafirma la confianza en su trabajo

Imagen de Raúl Casañ durante un partido con la SD Ibiza esta temporada. | J.A. RIERA

Imagen de Raúl Casañ durante un partido con la SD Ibiza esta temporada. | J.A. RIERA

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Jesús Rodríguez

Jesús Rodríguez

Ibiza

No es habitual que un club renueve a su entrenador por tres temporadas tras un descenso. ¿Qué significa para usted esta muestra de confianza?

Estoy muy agradecido al club por esta confianza. Aunque no hemos conseguido el objetivo prioritario, que era la permanencia, la renovación demuestra que el club cree en el trabajo que hemos desarrollado durante estos tres años. Han sido tres temporadas de muchísimo esfuerzo junto a Juan López, mi segundo entrenador, al cuerpo técnico, a los jugadores y a todas las personas que forman parte del proyecto. Lo normal después de un descenso es que cambien muchas cosas, no solo en el cuerpo técnico, sino también en la plantilla. Por eso esta decisión tiene un valor especial. Significa que el club considera que, más allá del resultado final de esta temporada, se han hecho muchas cosas bien y que existe una base sólida sobre la que seguir construyendo. Para mí es un refuerzo muy importante y también una gran responsabilidad. Afronto esta nueva etapa con la misma ilusión y con el convencimiento de que podemos volver a levantar un proyecto fuerte y ambicioso.

¿Cómo ha vivido personalmente este descenso después de tres años y más de 100 partidos al frente del equipo?

Ha sido muy duro y cruel. La permanencia parecía estar al alcance de la mano, pero poco a poco se nos fue escapando. Perdimos y empatamos partidos que teníamos controlados, especialmente en los minutos finales, y eso nos hizo entrar en una dinámica muy negativa de la que ya no pudimos salir. Además, se dieron muchas circunstancias adversas, como lesiones de jugadores importantes. Cuando las cosas se tuercen, parece que todo se pone en contra. Al final, el máximo responsable es siempre el entrenador y yo asumo plenamente esa responsabilidad. Evidentemente, la decepción es grande porque soy una persona muy competitiva y un ganador nato, pero también hay que aprender a convivir con estos momentos y sacar enseñanzas para el futuro.

¿Cuáles considera que han sido las principales causas del descenso?

Creo que ha sido un cúmulo de factores. Nos ha penalizado muchísimo encajar tantos goles y perder una gran cantidad de puntos en los minutos finales. Esos puntos que se escaparon en el último tramo de los partidos nos han terminado condenando. También hemos sufrido lesiones de futbolistas muy importantes, lo que afectó al rendimiento del equipo en momentos decisivos.

En estas tres temporadas ha vivido un ascenso, una permanencia y ahora un descenso. ¿Qué le han enseñado experiencias tan distintas?

Han sido tres años muy diferentes, pero todos enormemente exigentes. El primer año logramos un ascenso con números récord, aunque también hubo dificultades que muchas veces pasan desapercibidas cuando los resultados son buenos. Cuando se gana, parece que todo es perfecto. El segundo año también fue exigente, con cambios y una gran presión, pero conseguimos la permanencia con antelación y el equipo ofreció un nivel muy alto. Este tercer año comenzó igualmente con dificultades y, por muy poco, no fuimos capaces de salvar la categoría. Cada temporada te enseña algo. Como entrenador y como persona siempre detectas aspectos que puedes mejorar. El fútbol obliga a evolucionar constantemente, a corregir errores y a seguir creciendo. Esa es la parte que me llevo: la experiencia acumulada y la oportunidad de seguir ayudando al club y a muchos jugadores de la isla a desarrollarse.

¿Qué SD Ibiza quiere construir a partir de ahora y qué no puede faltar en su equipo?

Queremos un equipo con jugadores competitivos, comprometidos y que realmente quieran estar aquí. Futbolistas que se identifiquen con el proyecto, con el club y con la manera de trabajar del cuerpo técnico. También es importante que el club continúe creciendo en otros aspectos, especialmente en contar con unas instalaciones propias, un estadio y un lugar de referencia donde entrenar y desarrollar el día a día con estabilidad. Disponer de una casa propia como Es Putxet va a ser un paso fundamental para consolidar el proyecto. A partir de ahí, el objetivo es competir al máximo en una categoría muy dura y aspirar siempre a lo más alto.

¿La renovación por tres años obliga a pensar más allá del ascenso inmediato?

Todos queremos ascender cuanto antes, eso es evidente, pero también sabemos que no es algo sencillo. La renovación aporta continuidad, estabilidad y tranquilidad para seguir trabajando con una visión a medio plazo. No existe la obligación de ascender desde el primer día, aunque la ambición es máxima. Lo primero es confeccionar una plantilla potente, con jugadores que quieran formar parte de este proyecto y que se sientan plenamente identificados con él. Después llegará la pretemporada y, con mucho trabajo, iremos viendo hasta dónde somos capaces de llegar.

¿Qué mensaje le envía a la afición?

Que sigan confiando en nosotros. Los primeros que queremos ganar, ascender y devolver al club al lugar que merece somos los jugadores y el cuerpo técnico. Estamos aquí para volver a ilusionar a la gente y necesitamos que todos sigamos unidos, como han estado siempre. En los buenos momentos es fácil estar, pero en los difíciles es cuando más importante es caminar juntos. Si club, plantilla, cuerpo técnico y afición vamos de la mano, será mucho más fácil alcanzar los objetivos.

¿Considera que esta renovación es una oportunidad para demostrar que un descenso no define el trabajo de un entrenador?

No siento que tenga que demostrarle nada a nadie. La única persona a la que me exijo cada día es a mí mismo. En el fútbol se pasa muy rápido de ser considerado un gran entrenador a ser cuestionado, o al contrario, dependiendo únicamente de los resultados. Pero el trabajo diario, la dedicación y la forma de actuar están ahí y quienes me conocen saben perfectamente cómo funcionamos. Ahora lo verdaderamente importante es construir un grupo fuerte, con un cuerpo técnico comprometido, jugadores identificados con el proyecto y un club muy ilusionado. Tenemos el respaldo de personas que creen firmemente en esta idea y eso nos da mucha fuerza. El camino es claro: trabajar mucho, mantener la calma y hablar poco. Eso es lo que nos permitirá volver a crecer y luchar por devolver a la SD Ibiza al lugar que merece.

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