Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Aguas Abiertas

El olímpico Carlos Garach vuelve a competir en aguas abiertas y roza la final en Santa Eulària

Moesha Johnson y David Betlehem repiten oro en el knockout sprint de la Copa del Mundo, mientras que María de Valdés y Mateo García se proclaman campeones de España

Ibiza

Santa Eulària vivió este sábado una de las jornadas más intensas y espectaculares de la Copa del Mundo de aguas abiertas con la disputa del knockout sprint, un formato explosivo de tres kilómetros que volvió a convertir la bahía del municipio en un escenario de máxima exigencia. La cita dejó el regreso del olímpico Carlos Garach a la disciplina, con una meritoria actuación que le dejó a las puertas de la final, y confirmó el dominio de la australiana Moesha Johnson y del húngaro David Betlehem, ambos vencedores también en la prueba de diez kilómetros del viernes.

La competición se desarrolló bajo un sistema eliminatorio dividido en tres rondas: 1.500, 1.000 y 500 metros. En categoría femenina, las 20 mejores de la primera manga accedieron a semifinales y solo diez lograron el billete para la final. En la masculina, 30 nadadores superaron la primera criba, aunque el desenlace volvió a reservar únicamente diez plazas para la ronda decisiva. El resultado fue una prueba directa, táctica y vibrante, en la que cada boya, cada salida y cada movimiento en el grupo tuvo un peso decisivo.

En la final femenina, Moesha Johnson volvió a imponer su ley. La australiana, que ya había ganado el viernes los diez kilómetros, dominó los últimos 500 metros con autoridad y se llevó el oro con un tiempo de 6:19.80. La alemana Lea Boy, vencedora en Ibiza en 2025, fue segunda con 6:22.80, mientras que la japonesa Ichika Kajimoto completó el podio con 6:27.40 tras una llegada muy apretada con la húngara Bettina Fabian.

María de Valdés se coronó tras el imprevisto del viernes

Johnson sumó así su segundo oro del fin de semana en Ibiza y el cuarto en este 2026, confirmando su excelente momento de forma y su adaptación a un formato que exige potencia y capacidad de reacción. Desde las primeras mangas, la prueba femenina dejó parciales muy rápidos y una constante pelea por la posición, especialmente en los pasos por boya, donde cualquier error podía costar la eliminación.

La mejor española fue María de Valdés, que firmó una notable octava posición en la final con un tiempo de 6:37.70 y se proclamó campeona de España. Su actuación tuvo un valor añadido por el contexto en el que llegaba: apenas 24 horas antes se había visto obligada a retirarse en la prueba de diez kilómetros por un episodio de hipotermia, en una jornada marcada por la baja temperatura del agua y la dureza del mar.

Lejos de acusar el golpe físico y emocional, la nadadora malagueña respondió con determinación. Superó su serie, avanzó a la final y cerró el día como la mejor representante nacional. «Me he sentido muy bien en comparación al día de ayer, que tuve que retirarme por el frío. Las aguas abiertas son así y no he sabido gestionarlo bien, pero seguiré trabajando de cara a las dos pruebas de Copa del Mundo que nos quedan», explicó De Valdés tras la carrera.

Betlehem, bicampeón

La española también valoró el atractivo del knockout sprint, una modalidad estrenada en Santa Eulària en 2025 y que se ha consolidado como una de las grandes apuestas para acercar las aguas abiertas al público. «El formato de tres kilómetros llama mucho la atención al espectador y a nosotros también nos gusta. Es verdad que los últimos 500 metros son determinantes. Si no sales bien después de la primera boya es difícil remontar», señaló.

También fueron protagonistas las españolas Clara Martínez, que logró avanzar hasta semifinales, y Ángela Martínez, plata el viernes en los diez kilómetros, que se quedó fuera de la siguiente ronda por apenas una décima de segundo. El estrecho margen reflejó la dureza de un formato en el que no hay margen para la especulación.

En categoría masculina, la jornada tuvo también un marcado acento español en las primeras rondas. Mateo García, Carlos Garach y Mario Méndez lograron superar la primera criba y meterse en semifinales, donde el nivel se elevó todavía más con la presencia de varias figuras internacionales. En una serie rapidísima y muy compacta, el húngaro David Betlehem marcó el mejor tiempo con 11:14.5, por delante del italiano Gregorio Paltrinieri y de Andrea Filadelli.

La undécima posición de Mateo García le otorga el primer puesto nacional

Los españoles se quedaron a las puertas de la final. Mateo García fue undécimo, a solo una posición del corte, y ese resultado le sirvió para proclamarse campeón de España. Carlos Garach, en su regreso a las aguas abiertas, terminó decimotercero en una semifinal de enorme exigencia, dejando buenas sensaciones en una jornada especialmente significativa para el granadino.

«He tenido muy buenas sensaciones hoy en el agua, mucho mejores que la última vez en París. Es verdad que en estas competiciones siempre hay muchos golpes y se hace un poco duro, pero lo he disfrutado», afirmó Garach tras la prueba. El olímpico destacó además el trabajo realizado en los últimos meses para recuperar su mejor versión: «Llevo cinco meses trabajando para recuperar el ritmo de entrenamientos y poder competir de nuevo al máximo nivel. Queda mucho trabajo por hacer, pero el objetivo es claro: LA2028».

La cita en Santa Eulària, todo un éxito

La final masculina confirmó el gran momento de Betlehem, que también repitió oro tras imponerse el viernes en los diez kilómetros. El húngaro se llevó la victoria con 5:43.3, seguido por Gregorio Paltrinieri, segundo con 5:45.2, y Marc-Antoine Olivier, tercero con 5:46.6. Logan Fontaine y Andrea Filadelli completaron las cinco primeras posiciones de una final muy exigente, marcada por la velocidad y por la capacidad de los favoritos para colocarse bien antes del último tramo.

Con los triunfos de Johnson y Betlehem, la Copa del Mundo en Santa Eulària volvió a dejar un doblete internacional de enorme prestigio y reforzó el peso de la cita dentro del calendario mundial de aguas abiertas. La dureza del mar, la exigencia táctica del knockout y la presencia de algunos de los grandes nombres de la disciplina convirtieron la jornada en una de las más atractivas del fin de semana.

Para la natación española, el día dejó dos campeones nacionales, María de Valdés y Mateo García, y la buena noticia del regreso competitivo de Carlos Garach, que volvió a medirse con la élite internacional en una prueba de máxima intensidad. Santa Eulària, por segundo día consecutivo, volvió a ser escenario de una competición rápida, dura y abierta hasta el último metro.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents