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Judo

Club Judo Sant Jordi: la cuna de las promesas del judo en Ibiza

Las medallas que María García, Adriana Ferrer y Dina Hamri lograron el pasado fin de semana en el Campeonato de España reafirman el auge que está experimentado el judo en la isla, con el Club Judo Sant Jordi como principal referencia en la formación de jóvenes promesas

Imagen del Cuarto Stage Teo Blázquez, celebrado a principios de abril

Imagen del Cuarto Stage Teo Blázquez, celebrado a principios de abril / Adrián Ribas

Ibiza

El judo ibicenco atraviesa uno de sus mejores momentos. Los grandes resultados que la expedición de judokas pitiusos obtuvo en el Campeonato de España celebrado en el Velódromo Islas Baleares el pasado fin de semana no hizo más que confirmarlo. Ya no se trata de méritos a nivel insular o balear, sino de triunfos que se consiguen ante toda una élite nacional e internacional. Gran parte de culpa de este crecimiento la tiene el Club Judo Sant Jordi, entidad que lleva casi 40 años formando a jóvenes judokas de la isla y que continúa dando pasos agigantados en el desarrollo de nuevos talentos y promesas que destacan por todo el país.

María García (infantil), Adriana Ferrer (cadete) y Dina Hamri (cadete) son tres ejemplos que resumen perfectamente este crecimiento. Las tres consiguieron medalla el pasado fin de semana -oro para Adriana, plata para María y bronce para Dina- y reafirmaron su condición de competidoras que se encuentran «entre las mejores de España», reconoce Víctor Canseco, exjudoka de la élite y entrenador de las jóvenes desde hace dos años.

Y es que las tres no solo han brillado en la reciente competición, sino que han disputado la medalla en todas las competiciones en las que han participado esta temporada, además de sumar más de 15 preseas nacionales entre todos los torneos, un dato que explica la generación de oro que está apareciendo en la isla.

«Es un gran orgullo poder representar a la isla»

«El día de la competición me sentía un poco nerviosa porque ya venía de una lesión, pero poco a poco me empecé a sentir mejor hasta que pude luchar por el bronce y ganarlo», cuenta Hamri a este diario, tras una nueva aventura lejos de las islas en la que volvió a colgarse el metal, quinto en las últimas seis participaciones en campeonatos nacionales. De ella, Canseco resalta su «inquietud por no conformarse e ir siempre más allá», además de «sostener el esfuerzo en el tiempo», lo que le ha llevado a convertirse «en una competidora muy especial», afirma.

Dina Hamri, María García y Adriana Ferrer, junto a sus entrenadores Víctor Canseco, Antonio Ferruz y el presidente, Juan Francisco Blázquez

Dina Hamri, María García y Adriana Ferrer, junto a sus entrenadores Víctor Canseco, Antonio Ferruz y el presidente, Juan Francisco Blázquez / Club Judo Sant Jordi

Sin embargo, la que más «nervios y emoción» vivió sobre el tatami fue la reciente campeona de España, Adriana Ferrer, que, después de afrontar un duro y largo segundo combate, comenzó a verse «con posibilidades» de lograr el podio, señala. Un podio que finalmente consiguió y que volvió a colocar a Ibiza en el foco del judo nacional, hecho que le provocó «un gran orgullo y felicidad», admite. Su sueño lo tiene claro: «Llegar a las Olimpiadas».

Detrás de cada gran éxito hay un gran sacrificio. En este caso, María García reconoció que el momento más difícil que tuvo que solventar en el campeonato fue «la bajada de peso», aunque sus previsiones eran optimistas y tenía «las expectativas de conseguir una medalla», cuenta.

La profesionalización del club, una de las claves del crecimiento

«Cuando ves la calidad humana y el compromiso que tanto entrenadores como competidores han tenido estos años, las cosas salen», cree Juan Francisco Blázquez, presidente y director técnico de la entidad deportiva desde hace tres años, que es la fórmula que está causando tantos éxitos y alegrías en su alumnado. Blázquez lidera la reestructuración del club que busca profesionalizar todas las áreas que rodean a la formación de las futuras promesas. Casi 400 licencias y todo un equipo de profesionales detrás configuran el organigrama de la nueva identidad de uno de los clubes de judo referencia en Baleares.

El coordinador detalla la gran importancia de incorporar figuras como las del fisioterapeuta, ya que antes «un alumno que se lesionaba tenía que acudir al traumatólogo de su hospital, y eso ralentizaba el proceso de prepararles para las competiciones», comenta. Además, la gran apuesta que se está llevando a cabo desde la entidad, sumado al gran éxito de sus alumnos, ha provocado el aumento del interés por parte de los jóvenes: «Tenemos lista de espera en todas las escuelas que tenemos», cuenta un ilusionado Blázquez, que busca prolongar el trabajo que llevó a cabo, su padre, expresidente del club.

Georgia y Portugal, objetivos inminentes

Sin embargo, el proyecto aún no tiene techo. El objetivo es «seguir consolidando este nivel competitivo y fortalecer la base para que estos resultados no sean algo puntual, sino el reflejo de una línea de trabajo estable», apunta Canseco, que incide en la estrategia de «seguir creciendo, pero sin perder la esencia». Por su parte, Blázquez quiere «agrandar lo máximo posible la estructura, ya sea en monitores o administración», y, a nivel competitivo, «poder acompañarles en europeos, mundiales y lo que sea necesario».

Lo más próximo llegará en el mes de mayo, cuando Adriana Ferrer y Dina Hamri representen a la isla y al país en los campeonatos de Europa en Tbilisi (Georgia) -2 y 3 de mayo- y Faro (Portugal) -23 y 24 de mayo-, que abrirán dos páginas más en el libro de hazañas y logros que el judo ibicenco protagonizará alrededor del mundo, y que tendrán al Club Judo Sant Jordi como su principal faro y escuela.

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