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Segunda División Fútbol Sala

El Gasifred consigue un sufrido punto en casa del Burela

Los azulones reaccionaron tras encajar dos goles, pero el empate no les acerca a la lucha por la promoción de ascenso

Los jugadores del Gasifred celebran un gol ante el Burela en el duelo de la primera vuelta.

Los jugadores del Gasifred celebran un gol ante el Burela en el duelo de la primera vuelta. / Marcelo Sastre

Aarón Benet Parrot

Aarón Benet Parrot

Ibiza

El Gasifred Atlético consiguió un sufrido empate (2-2) en casa del Reyco Burela, que, a pesar de su delicada situación clasificatoria, puso en muchos apuros al conjunto azulón. Sin embargo, el punto cosechado no es del todo positivo, ya que era imprescindible ganar para engancharse a la lucha por la promoción de ascenso, algo que, tras el empate, parece complicarse.

En cuanto al partido, la primera mitad estuvo marcada por la intensidad y la enorme igualdad entre ambos contrincantes. Ninguno de los equipos logró imponerse claramente al otro en el pabellón Vista Alegre durante los compases iniciales.

El Burela atraviesa un momento complicado en su historia, al ser un recién descendido de la máxima categoría del fútbol sala español que afrontaba la competición como uno de los máximos favoritos para ascender. Sin embargo, lejos de esos ambiciosos objetivos, el equipo gallego afrontaba el choque, correspondiente a la vigésima segunda jornada del campeonato liguero, en puestos de descenso.

No obstante, la crisis deportiva de los locales no se trasladó al duelo ante los ibicencos, a pesar de que el Gasifred visitaba tierras gallegas con 12 puntos de ventaja, con un partido pendiente por disputar respecto a su contrincante y en un muy buen momento de forma.

Cuando todo hacía indicar que ambos equipos se marcharían al descanso con el resultado de gafas, el árbitro pitó un penalti a favor de los locales que estos no desaprovecharon. Tan solo faltaba cerca de un minuto para el final del primer tiempo.

Los pupilos de José Fernández tenían 20 minutos para remontar el choque. Sin embargo, a los 20 segundos de reanudarse el partido, los azulones se llevaron un duro varapalo, cuando una jugada por la banda derecha del Burela acabó con un pase de la muerte que un atacante local remató a puerta vacía.

Parecía que el cuadro lucense tenía el partido controlado. Nada más lejos de la realidad. En el minuto 26, un fuerte disparo raso de un jugador del Gasi fue a las manos del cancerbero del Burela, quien fue incapaz de blocarlo y dejó el esférico muerto a los pies de Ramón Vargas, que no perdonó y puso mucho picante al encuentro.

Con el 2-1, el Gasi seguía sin sentirse cómodo. Sin embargo, la distancia era corta y eso les daba esperanzas a los de Fernández de, como mínimo, puntuar ante un club histórico en horas bajas.

Con el paso de los minutos, el Burela seguía generando más peligro en fase ofensiva que el Gasi. No obstante, los locales eran incapaces de sentenciar el partido, ya que se toparon con un gran Álvaro Llopis. El portero valenciano, uno de los mejores jugadores del encuentro, realizó dos paradas de enorme mérito al desbaratar sendos uno contra uno en dos jugadas con poco tiempo de diferencia.

Precisamente, en uno de los uno contra uno que detuvo nació el gol del empate. Así, evitó el 3-1 con una gran intervención que dio origen a un contragolpe letal que, de nuevo, Vargas envió al fondo de la red local.

El eléctrico jugador onubense se mostró letal de cara al gol y puso la igualdad en el electrónico, al mismo tiempo que cumplía la ley del ex por partida doble.

Con el 2-2, todo estaba por decidir. Eso sí, fue el Burela quien, debido a su delicada situación clasificatoria, se volcó más al ataque en busca de una victoria que finalmente no llegó, ya que el Gasi, que pareció conformarse con el empate en los instantes finales, se mostró sólido en defensa.

Con este resultado, el club presidido por Juan Ruiz Hinojosa prolonga su racha de imbatibilidad. Son ya seis los partidos consecutivos en Segunda División de fútbol sala sin conocer la derrota. No obstante, estuvo cerca de romper esta buena dinámica ante el Burela, ya que marcó un gol a falta de cinco minutos para el final que el árbitro concedió inicialmente. Sin embargo, quedó anulado tras consultarlo con los otros colegiados, para alivio de los isleños.

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