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La Peña Deportiva mete la directa hacia Segunda RFEF

Los de la Villa del Río, terceros en el Grupo 11 de Tercera RFEF con 28 puntos, a dos del líder, tienen la mirada puesta en la primera plaza, que otorga el ascenso directo

Raúl Garrido da unas instrucciones a sus jugadores en una imagen de archivo. | J.A. RIERA

Raúl Garrido da unas instrucciones a sus jugadores en una imagen de archivo. | J.A. RIERA

Jesús Rodríguez

Jesús Rodríguez

Ibiza

En Santa Eulària se respira ilusión, esperanza y optimismo. La Peña Deportiva, que la pasada temporada consumó un doloroso descenso a Tercera RFEF tras un curso convulso en el que pasó del play-off de ascenso a Primera RFEF al ostracismo de Tercera, se ha rehecho de sus cenizas y ha conformado un proyecto serio que ha hecho soñar a su afición con el regreso a Segunda RFEF.

El conjunto de la Villa del Río ocupa ahora la tercera posición del Grupo 11 de Tercera RFEF con 28 puntos tras las 11 primeras jornadas, en las que solo ha dejado escapar cinco unidades de su casillero: el empate a dos ante el Llosetense y la derrota sufrida a principios de temporada a manos del Constància por 1-0. El plantel de Raúl Garrido, principal artífice de la metamorfosis de los peñistas, ha sorprendido a propios y extraños con un fútbol vistoso, alegre y ofensivo, con el que ha conseguido marcar 26 goles, siendo el segundo equipo más anotador de la categoría. Además, Garrido ha sabido dotar a su equipo de un gran equilibrio defensivo, gracias al que es el menos goleado de la liga con siete dianas.

Tras un comienzo difícil, en el que vencieron por la mínima a un recién ascendido como el Rotlet Molinar (2-1) y a la SD Portmany (0-1), y encajaron su única derrota de la temporada en Inca ante el Constància (1-0), la Peña Deportiva metió la velocidad de crucero y ha logrado siete victorias en los últimos ocho encuentros, algunas de ellas de gran prestigio, como la obtenida frente al líder, el Manacor. Los de Santa Eulària se presentaron en tierras mallorquinas y endosaron una manita a los manacorís, que habían sumado 30 de 33 puntos posibles y que fueron un juguete roto en manos de la Peña.

Este domingo, la escuadra ibicenca quiere sumar un nuevo triunfo en su feudo ante el Platges de Calvià, otro de los aspirantes al ascenso que ocupa la sexta posición con 18 puntos y que querrá resarcirse de la derrota sufrida la pasada jornada a manos de otro de los representantes ibicencos en la categoría, la SD Portmany, que sumó un triunfo contra todo pronóstico al remontar a los calvienses y llevarse la victoria por 1-2.

Raúl Garrido, «satisfecho»

El técnico de la Peña Deportiva, Raúl Garrido, atendió ayer a Diario de Ibiza para analizar el inicio liguero de su equipo: «Estoy contento, sobre todo porque, de los 22 jugadores, 18 son nuevos, igual que parte del cuerpo técnico, por lo que no era fácil ensamblar todo para que encajara y conseguir la respuesta que ha dado el equipo. En pretemporada se hizo un buen trabajo de cohesión de grupo y la idea de juego se interiorizó muy bien. Estoy muy satisfecho».

Garrido, cuestionado sobre si hay algún fichaje que le haya sorprendido más, manifestó que le ha «sorprendido el grupo», ya que «el nivel global es muy alto» y cuenta con «22 jugadores que pueden ser titulares», algo que demuestra con sus alineaciones «cada semana», en las que introduce «muchos cambios». «No es un tópico, la fuerza del equipo es la plantilla, porque los 22 jugadores están a un gran nivel», declaró el preparador peñista.

También valoró la filosofía y las señas de identidad del equipo: «Somos muy competitivos, tenemos una idea de juego basada en querer ser protagonistas con el balón, tratar de ser muy ofensivos y controlar los partidos a través de progresar con el balón. Pero una de nuestras fortalezas es la defensa, ya que llevamos solo siete goles en contra, un dato muy bueno. Tenemos muy claro que, si queremos tener el balón y ser protagonistas, eso implica un esfuerzo máximo sin balón para poder recuperarlo», ensalzó Garrido.

Uno de los aspectos con los que más satisfecho está el entrenador de la Villa del Río es el trabajo diario: «En cada entrenamiento y en cada partido hay mucha hambre, muchas ganas de progresar, de ascender de categoría. Hay gente joven que quiere hacerse un hueco y estar en Segunda RFEF, y también hay veteranos que quieren alargar su periodo de futbolista», por lo que cree que «hay mucha hambre y muchas ganas de conseguir grandes cosas».

Al ser preguntado por el partido que enfrentará mañana a su equipo ante el Platges de Calvià, Garrido lo tiene claro: «Será complicado. Ellos son un equipo que lleva muchos años con el mismo entrenador, son un clásico de la parte alta de la Tercera RFEF en los últimos años y saben a lo que juegan. Espero un partido complicadísimo: son muy organizados y tienen claras sus fortalezas. Venimos de un partido dificilísimo en Formentera, que nos costó muchísimo poder ganar, y cada semana exige el máximo de nuestro nivel. Este domingo será otra prueba fuerte», finalizó.

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