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Diario de Ibiza

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Fútbol - Segunda

La UD Ibiza se la pega en Anduva ante el talento del Mirandés

4-0. El joven Riquelme desnuda las carencias defensivas del equipo ibicenco, que ofrece su peor versión lejos de Can Misses

Rubén se lamenta tras el 4-0 de Garrido. LaLiga

La UD Ibiza ha recibido esta tarde un severo correctivo en su visita al CD Mirandés (4-0), que ha desatado todo su potencial ofensivo en un encuentro marcado por el protagonismo del joven Rodrigo Riquelme, autor de dos goles y una asistencia ante los ibicencos. El equipo de Paco Jémez ha ofrecido su peor versión en Anduva y no ha mostrado capacidad de reacción en un partido con escasa tensión competitiva. Una derrotado demasiado abultada para inapelable para un Ibiza que ve frenada su escalada hacia la novena plaza, su máxima aspiración a falta ahora de dos jornadas.

Raúl Sánchez, una de las novedades en el once de Paco Jémez, abrió fuego en Anduva con una gran acción en el vértice del área y un disparo raso con la diestra que despejó mal el guardameta Ramón. Herrera a punto estuvo de aprovechar el rechace en el área pequeña, pero fue un primer aviso de las intenciones del equipo ibicenco. Los celestes habían sorteado bien la presión inicial del Mirandés y Ekain, antes del minuto 10, tuvo una clara opción de marcar pero se atascó en el mano a mano tras el robo en ataque de Guerrero. Los de Joseba Etxeberria contestaron con una clarísima ocasión en un balón franco al área que remató mordido Camello con todo a su favor.

El cuadro isleño fue perdiendo el control y cumplido el 20 de juego defendió mal una transición conducida y finalizada con éxito por Rodrigo Riquelme. La joven perla del Atleti avanzó sin oposición por el carril central y tras quebrar a Goldar en la frontal del área ajustó con rosca el balón junto al poste izquierdo de Germán. Un golazo que recordó a los isleños que los desajustes defensivos tienen un coste muy alto en Segunda División.

El portero alicantino, que recuperó la titularidad después de dos jornadas con Álex bajo palos, evitó poco después el 2-0 tirando de reflejos ante Camello, que se plantó solo tras romper el fuera de juego en la asistencia de Meseguer. La velocidad y el talento de los puntas del Mirandés estaban descosiendo al Ibiza, y pasada la media hora de juego encontraron de nuevo el camino del gol tras una acción mal defendida por Rubén. Camello se marchó en solitario y el balón acabó en el otro costado para la llegada de Riquelme, quien de nuevo con una clase tremenda coló el balón lejos del alcance de Germán (min. 34). Los de Paco Jémez estaban dejando demasiados espacios libres y acusaban una clara falta de tensión que no perdonó el cuadro burgalés.

Raúl Sánchez lideró dos buenas llegadas de los celestes poco antes del descanso, sobre todo la primera que deparó un acrobático control y centro de Cifuentes en el área que remató de chilena Ekain sin encontrar portería. En el contragolpe posterior Rubén se resarció cortando otro pase que dejaba completamente solo a Vicente. Con 2-0 se alcanzó el descanso en Anduva.

Segunda parte agónica

Los de Paco Jémez lo intentaron en el primer cuarto de hora aunque con escasa profundidad, ni siquiera tras el cambio táctico a tres centrales y Miki Villar como carrilero. Enfrente, Riquelme continuaba generando peligro con su calidad desde el perfil zurdo. Así llegó el 3-0, después de una rápida internada del madrileño que asistió en el primer palo a Meseguer para marcar anticipándose a la lenta zaga celeste (min. 63).

Con un Ibiza agonizando y tras el debut en Segunda del delantero del filial Mike Cevallos llegó el cuarto del Mirandés, en un saque de esquina que cabeceó a la red Garrido elevándose por encima de los centrales (min. 74). No hubo mayor respuesta por parte del Ibiza que un par de inofensivos disparos de Álvaro Jiménez, una de las grandes decepciones de la segunda mitad de la temporada.

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