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Diario de Ibiza

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Bádminton

Carolina Marín se va del CB Pitiús tras dos años y medio inédita en la isla

La campeona olímpica se desvincula del equipo ibicenco para centrarse en la recuperación de su lesión tras haber jugado tan solo dos partidos desde 2018

Carolina Marín durante su debut con el CB Pitiús en Huelva ante el Recreativo La Orden, en octubre de 2018. | ALBERTO DOMÍNGUEZ

Carolina Marín no defenderá esta temporada la camiseta de la UD Ibiza-CB Pitiús. La campeona olímpica no ha renovado su licencia federativa para disputar competiciones nacionales este año, confirmando así la decisión que le comunicó al club ibicenco a finales del pasado verano tras romperse en mayo el ligamento cruzado y los dos meniscos. La segunda lesión de gravedad en dos años.

Después de perderse los pasados Juegos Olímpicos de Tokio, Carolina Marín, a sus 28 años, pretende gestionar de otro modo su recuperación y limitar al máximo sus apariciones para centrar el foco en los Juegos de París 2024.

La onubense se desvincula del club ibicenco sin haber debutado en la isla ante la afición pitiusa, desde que se anunciara su flamante incorporación el verano de 2018. En octubre de aquel año estrenó la camiseta del CB Pitiús en partido oficial frente al Recreativo la Orden, en su Huelva natal, liderando el triunfo ibicenco por 2-5. A partir de entonces, Marín atravesó primero por el calvario de una grave lesión de rodilla (enero de 2019) y después antepuso sus compromisos y giras internacionales a la competición doméstica.

Así, la andaluza no volvería a participar con el equipo de Ernesto García en la Liga Nacional hasta septiembre de 2020, en el desplazamiento a Benalmádena. Antes, en febrero, se había anunciado su esperado debut en Ibiza, en el enfrentamiento con el Rinconada, pero la onubense tuvo que suspenderlo en el último momento por el fallecimiento de su padre.

La mejor jugadora de la historia del bádminton no ha podido sacarse su espinita con la isla, donde tenía muchas ganas de debutar, y su marcha deja un sabor agridulce en el seno del club celeste.

El máximo responsable del CB Pitiús y la persona que logró su fichaje en 2018, Ernesto García, reconoce que a comienzos de temporada recibió un mensaje de la campeona del mundo, en el que le transmitía su deseo de no inscribirse en ningún club de la Liga Nacional. «Cuando me dijo que no quería seguir le dije que se equivocaba, que le beneficia aparecer en la Liga española, que es su liga. Para ella era bueno tener un club», sostiene el técnico nacional, que sospecha que hay algo más en la marcha de la internacional. «Igual que en su momento benefició mi relación con Fernando (Rivas, el entrenador personal de Marín), ahora con la relación que tengo con la Federación... se ve que no quiere seguir. No hay mal rollo, pero falta información», lamenta García.

Haciendo balance de estos dos años y medio, el entrenador del CB Pitiús reconoce que haber podido vincular el club con una estrella del bádminton como Carolina Marín les ha dado «mucho». «Nos ha dado una serie de valores que nos han beneficiado. Ha trasladado la imagen de que en Ibiza hay una gran estructura de bádminton y nos ha hecho crecer como club», argumenta, antes de admitir que a nivel de equipo, en la Liga Nacional, la olímpica española «no ha dado un valor añadido».

Clara Azurmendino debutará frente al Rinconada

La jugadora donostiarra Clara Azurmendi regresa a la isla para jugar en la UD Ibiza-CB Pitiús en calidad de cedida. La volantista con pasado en el club ibicenco podrá alternar su participación en equipos de otras ligas, como la alemana y la francesa. Sin embargo, no podrá debutar frente al Rinconada, a finales de mes, porque le coincide con otro de sus compromisos ligueros. Azurmendi participó el año pasado en los Juegos Olímpicos de Tokio, finalizando en la decimoquinta posición tras caer en la fase de grupos.

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