Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Fútbol

Can Cantó necesita ocho reformas urgentes para ser de Tercera División

Las mejoras en el campo municipal deben estar listas antes del 15 de agosto, según la Federación

Aspecto que presenta el campo de fútbol municipal de Can Cantó.

Aspecto que presenta el campo de fútbol municipal de Can Cantó. R.J.P.

El campo municipal de Can Cantó necesita ocho actuaciones urgentes antes del próximo 15 de agosto para poder albergar partidos de Tercera División tras el ascenso del Inter Ibiza. Es el resultado de una inspección llevada a cabo el pasado jueves por el responsable de instalaciones, Vicent Tur Miró, y por el secretario de la Junta insular de Ibiza i Formentera, Vicent Tur Ollé, en el que se alerta sobre el mal estado del césped artificial y de los banquillos así como la falta de una sala de enfermería, entre otros requisitos mínimos para competir en categoría nacional.

El informe redactado por la delegación insular, al que ha tenido acceso Diario de Ibiza, y que ha sido remitido a la Federació de Futbol de les Illes Balears, el Ayuntamiento de Ibiza como propietario de la instalación, el Patronato municipal de Deportes y el Inter Ibiza, detalla a lo largo de tres páginas las obras «imprescindibles y de ejecución urgente» que deben estar finalizadas antes del 15 de agosto «y otras necesarias pero de ejecución no tan urgente» en la instalación municipal.

Otra inspección tras las obras

Desde la delegación ibicenca de fútbol detallan en su informe que cuando se comunique la finalización de las reformas «más urgentes e imprescindibles» se procederá «a una nueva inspección» del campo municipal de Can Cantó «para dar la conformidad a que puedan disputarse en él los encuentros» de Tercera División.

El primero de los aspectos a reformar es la nivelación de la base del césped sintético y la supresión de baches y agujeros, sobre todo uno frente a los banquillos, puntualiza el informe.

También se exige la construcción inmediata de una sala destinada a enfermería y primeros auxilios, que debería estar junto al vestuario número 6 y con entrada desde el patio de vestuarios. Deberá ser amplia, añade el documento, y en su interior deberá instalarse una camilla y un par de sillas, además de al menos un enchufe por si es necesaria la activación de un aparato médico.

La Junta insular, en base a los requisitos federativos, también considera urgente suprimir las tomas de agua existentes entre la valla interior y la primera fila de público en ambas bandas para que no supongan un peligro para el público.

Además, se debe reparar y anclar con cierre mediante candado la valla instalada en la parte inferior del bar, en la zona que da acceso al terreno de juego. Recalca la delegación de fútbol que es la entrada que usan los vehículos autorizados, como ambulancias, pero que actualmente el público pasa por allí y penetra en el terreno de juego y en los vestuarios sin que nada se lo impida.

Asimismo, es imprescindible proteger con goma o espuma los tubos de las bocas de riego ya que, según remarcan los informadores tras la inspección del campo, son un peligro para los jugadores «y es muy raro que no se haya producido ningún choque contra ellos». Por otra parte, se exige sustituir o arreglar los banquillos destinados a los suplentes. En uno de ellos, puntualizan, «hay un hierro suelto que es un serio peligro para las personas que pasan cerca de él».

El informe añade que en el vestuario arbitral hay que instalar una toma de internet o wifi para que el colegiado pueda formalizar y cerrar el acta en el interior de su vestuario.

Por último, para poder albergar encuentros de Tercera División en Can Cantó, se necesita arreglar o cambiar las cuatro porterías de fútbol-8 por otras compactas de aluminio hueco «que se pueden trasladar entre dos personas a cualquier lugar del recinto».

Mejoras y recomendaciones

En el informe sobre la adecuación del campo municipal también se detallan obras de ejecución «menos urgentes pero necesarias» para albergar partidos de Tercera División. Entre ellas, el mantenimiento general y pintado de los vestuarios, banderillas, tubos metálicos y puertas de acceso al recinto, cuyas verjas están muy oxidadas; la instalación de más focos o la sustitución de los actuales pues la iluminación consideran en la junta insular es insuficiente; la construcción de dos salas para el Inter Ibiza, una para oficina y otra para almacén de material (las actuales son «ridículas», apunta la delegación), y una más como oficina para el CF Rapid que permite aprovechar otro espacio para reformas los aseos.

Al mismo tiempo, los informadores ibicencos de la FFIB recomiendan al Ayuntamiento construir una valla interior en el fondo que da al primer cinturón de ronda y una grada provisional prefabricada con capacidad para entre 200 y 300 personas –la capacidad actual del campo no supera los 250 asientos–. Por último, instalar una red de mayor altura que la actual para evitar que los balones puedan acabar en el primer cinturón de ronda, con el peligro que conlleva, y evitar que se acumule público de pie en la explanada junto a los vestuarios.

Compartir el artículo

stats