Entrevista
Juan Cruz: "Yo he trabajado el periodismo como si no me fuera a morir"
El periodista y escritor publica 'Inolvidables', un libro que da fe de su pasión por preguntar, gracias a una treintena de entrevistas con grandes autores

Juan Cruz, escritor y periodista. / José Luis Roca
Elena Hevia
Ahí está Juan Cruz (Santa Cruz de Tenerife, 1948), ojos brillantes, todo pasión, incansable como siempre, recordando tantos y tantos encuentros con grandes autores que lo hicieron crecer no solo como periodista, sino también como persona. Le gusta captar el momento y elevarlo a la categoría de historia significante, un destello entre dos preguntas. Siempre con agradecimiento y respeto, celebrando la suerte de haber podido hacerlo. Ha venido a este mundo a trasladar sus interrogantes a los demás y los demás en el último libro de entrevistas que acaba de publicar son, entre una treintena de grandes nombres, Jorge Semprún, Javier Marías, Gabriel García Márquez, Doris Lessing, Emilio Lledó, Susan Sontag o María Zambrano. 'Inolvidables' (Galaxia Gutenberg) es el título del trabajo con el que despliega esas artes.
Es interesante comprobar cómo entrevistas realizadas hace 30 años o más, siguen resonando en la convulsa realidad actual.
Eso es, leyendo el libro para su actual edición veo que, por ejemplo, la que le hice a Emilio Lledó a punto de cumplir 80 años y en la que él hablaba de las cosas que le parecían deplorables hacía tres décadas siguen estando hoy ahí, tan deplorables como entonces.
Es algo que también se detecta en la que le hizo a García Márquez en 1991. Ahí trazó un diagnóstico muy preciso de cómo se estaba acelerando el oficio periodístico y cómo se estaba perdiendo la capacidad de reflexión, aún antes de la de que se implantase masivamente internet.
Tuvimos el encuentro en casa de Carmen Balcells y él estaba muy decepcionado por los resultados del periódico que fundó en Colombia y por la calidad del periodismo del momento. Nos hicimos una foto y aparecemos los dos con los brazos cruzados, él con un semblante bastante decaído y ese fue el tono que tuvo la conversación. Él habló muchísimo lo que no era muy habitual y luego con el tiempo me di cuenta de que si hablaba tanto es porque sentía que se le estaban agotando las palabras. Tiempo después empezó a tener dificultades para encontrarlas. Y años después le vi en Cartagena de Indias, en Guadalajara o en Ciudad de México participando en encuentros donde saludaba a todo el mundo que le conocía, mientras él no conocía a nadie. En mi entrevista tuve la sensación de que dejó de hablar mucho antes de que se supiera que ya no hablaba.
Es particularmente clarificadora la entrevista a Doris Lessing, poco después de ganar el Premio Nobel de Literatura, y cómo se presta a hablar de sí misma siendo como era una mujer particularmente cerrada.
Fui a visitarla junto a mi hija Eva y cuando llegamos a su casa, un pequeño 'cottage' en el norte de Londres, nos encontramos a una mujer superada por las circunstancias. Para ella haber ganado el Nobel era más bien un engorro. Su hijo, que vivía con ella, estaba muy enfermo y ella no se había ocupado de abrir la correspondencia que se amontonaba por todos lados. Eva y yo nos ocupamos de las cartas, lo ordenamos todo y creo que ella se sintió agradecida y liberada. Conectó muy bien con mi hija y eso me ayudó.
¿Cuál fue la entrevista más difícil a la que ha tenido que enfrentarse?
La que le hice a Susan Sontag, está en el libro. Como todas las personas engreídas era muy difícil que aceptara una pregunta. Ella quería las respuestas y también formular las preguntas. Tú podías preguntarle cualquier cosa que ella siempre te corregía.

Juan Cruz, escritor y periodista. / José Luis Roca / EPC
¿Cuántas entrevistas habrá llegado a hacer a lo largo de su trayectoria?
La primera fue a los 13 años y mi madre tuvo que ponerme una escalera para que llegara al teléfono. Mi madre solía decir que me pasaba la vida preguntando y así se llamó mi primer libro de entrevistas. Siento que voy a cerrar ese círculo porque en mi próximo libro es mi madre la que habla en primera persona.
¿Podría dar una cifra aproximada?
Bueno, yo siempre digo 1.800, a otros que 2.100. Depende del cariño de quien me haga la pregunta. Por lo cual te diré que seguro que habré hecho unas 5.000.
Pocas me parecen.
Yo he trabajado el periodismo como si no me fuera a morir. Y sigo en los periódicos porque siento que mi madre, que murió hace tiempo, me sigue leyendo. No es que yo sea un loco, pero mi madre era muy persona muy cariñosa con el mundo y estaba muy atenta a lo que le dijera. Eso me enseñó a hablar con los demás, a preguntarles.
¿Cómo consigue crear el clima adecuado a la hora de hacer una entrevista?
Siempre miro al entrevistado a los ojos. Y en ocasiones, les pregunto cómo está. Pero no como una fórmula manoseada. Pregunto ‘cómo está’ con intención. Cuando Nicolás Sánchez de Albornoz cumplió 100 años -llegó a vivir 103- le hice esa pregunta. Y él me dijo: “Estoy cojonudo”. No me digas tú que no es una respuesta que viene a verte”.
En esa preocupación que siempre muestra por cómo están sus entrevistados, podría encuadrarse otra. Y es que, usted que tanto ha hablado de la suya, suele preguntarle a los demás por su infancia.
Creo que las personas que tenemos una edad solemos tener la necesidad de contar cómo fueron nuestras vidas. Por eso los que escribimos a los que se nos supone una mayor sensibilidad -yo soy hipersensible- tenemos la obligación de contarnos a nosotros mismos para saber qué es lo que no debemos hacer con los demás, eso nos enseña a respetarlos.
¿Cuál es la entrevista que ha sentido más cercana?
La de Jorge Semprún en su casa de París, poco antes de su muerte. Ya estaba muy fastidiado físicamente pero su memoria estaba intacta. Fui con Daniel Mordzinski, un gran fotógrafo que suele hacer que los escritores posen de una manera determinada. Le pidió hacer las fotos en su dormitorio, echado en la cama y con los ojos cerrados…
¿Qué consejo le daría a los jóvenes temerarios que hoy quieren ser periodistas?
Preguntar, preguntar y preguntar. No es una cosa banal. Quizá la pregunta no esté en su mejor momento en su consideración social, pero hay que seguir haciéndolo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Revientan una macrofiesta ilegal en Ibiza con djs famosos, más de mil personas y hasta un tiovivo
- Cinco heridos por inhalación de humo en el incendio de una vivienda en Ibiza
- Así es un 'after' en una villa de Ibiza con algunos de los djs más famosos del momento
- Fallece Guillermo Fornes, un artista en busca de la raíz
- Un yate se estrella contra un acantilado en s'Espalmador
- Paralizadas las obras en el Ibiza Corso Hotel por denuncias vecinales
- Amparo, de Ibiza, a su cita en 'First dates': “Si te encantan las mujeres me tendrás que explicar el tema de ser cura”
- Herido un tripulante en el choque de dos catamaranes en la costa de Formentera