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Carles Francino: "Si existe algo parecido algún día a otra revolución en España, tendrá que ser por la vivienda”

El periodista dirige 'La Ventana', programa que el próximo 8 de mayo se hará desde el Auditorium de Palma

Carles Francino está al frente de 'La Ventana', programa líder de la radio por la tarde en España.

Carles Francino está al frente de 'La Ventana', programa líder de la radio por la tarde en España. / jparis

Montse Terrasa

Palma

El periodista Carles Francino (Barcelona, 1958) estará en Palma el próximo 8 de mayo para hacer La Ventana en directo desde el Auditorium, programa que abordará la protección del medioambiente y en el que hablará con Maria del Mar Bonet, algo que le tiene “emocionado”. También será otra ocasión para verse las caras con sus oyentes, algo que para él y su equipo es “gasolina”.

Es un hombre de radio, pero ¿se ve de nuevo en la televisión, como Aimar Bretos?

Bueno, Aimar lo que ha hecho es compatibilizar. Yo llevo años en la SER y en estos años he recibido bastantes propuestas para hacer televisión, alguna muy reciente y alguna que está todavía incluso en fase de estudio. Pero yo he sido siempre partidario de, cuando te dedicas a un proyecto, que es algo que te llena, que te exige y que te reclama atención, concentrar los esfuerzos. Por dos motivos: porque ese proyecto se merece todos tus recursos y porque si estás haciendo varias cosas, coño, a lo mejor estás ocupando un lugar de otra persona que podría hacerlo. Y eso ya no me parece tan bien.

¿Sería capaz de abandonar la radio e iniciar otro proyecto?

He aprendido con los años que hacer planes en la vida es bastante absurdo, porque luego la vida te atropella un día o te da sorpresas y te sitúa donde nunca lo habías pensado. Cuando llevaba 11 años en TV3, jamás hubiera pensado regresar a Madrid después de la época de Canal Plus, donde lo pasé muy bien. Y fíjate, vine para probar dos o tres años y llevo más de 20, otra vez en la SER, que por cierto, esta segunda y larguísima etapa de radio la estoy disfrutando un montón. El acicate mayor de este oficio es que cada día descubres cosas o personas y eso me da una vidilla, que por eso sigo trabajando, porque yo estoy en la edad de merecer, merecer jubilarme, quiero decir.

No quería preguntarle por no ser maleducada…

Sí, pues es que mientras conserve esas ganas... Los que ya tenemos una cierta edad y una trayectoria, en el medio que sea, creo que tenemos que dar un pasito al lado para dejar entrar a gente nueva y eso es lo único que a veces me provoca un poco de urticaria. Tampoco querría eternizarme, pero es que me lo paso tan bien.

La IA me ha advertido de que no le confunda con Carles Francino Navarro...

Claro, porque es mi hijo, es actor. De hecho, como él tiene redes sociales y yo no, le siguen llegando cosas, y no todas agradables, sobre su padre. Sí, sí, mi hijo Carlitos. Me dicen que es un buen actor. Yo creo que sí que lo es. Y sobre todo es un tío de puta madre y eso es de lo que puedo estar más orgulloso como padre.

Se lo decía por saber cuál es su relación con la IA.

Ninguna. No, no la uso, no la utilizo.

¿Qué momentos o qué programa le han marcado?

El regreso del Covid. Me emocioné en antena sin quererlo, pero yo creo que esa es una prueba definitiva de que la radio no admite trampas y que es el medio que más se parece a la vida real. Para mí ese fue un momento importante, porque creo que hay una lectura profesional que se puede hacer, pero sobre todo una lectura personal, era un momento muy doloroso que pasé y que me dejó huella. También lloré mucho, soy un poco de lágrima fácil, cuando el abandono definitivo de armas por parte de ETA. Pero seguro que hay otros y de sentido contrario. Yo siempre cito una entrevista que pude hacer con José Luis Sampedro y Ángel Gabilondo hablando sobre la muerte, que es de los mejores recuerdos que tengo, porque además apenas abrí la boca, me limitaba a escuchar.

Y como catalán en Madrid, ¿cómo vivió todo lo del ‘procés’?

Con mucho dolor y con mucha dificultad, porque además hay una parte de catalanes, seamos periodistas o no, a los que nos han situado a veces en tierra de nadie. Es decir, yo en Madrid me discutí mucho porque, entiendo que por la distancia, por los prejuicios, por la falta de información o a veces directamente por mala leche, se dijeron cosas sobre el procés que no tocaban. Pero también, cuando hablaba con gente de Cataluña, política o no política. Se hicieron cosas en el procés absolutamente inadmisibles, se intentó vulnerar la ley, se intentó pasar por encima de la opinión de, al menos, la mitad de la población. Ahí hubo cagadas por los dos extremos, pero grandes. Los primeros que provocaron lo que pasó fueron quienes decidieron saltarse la ley, porque no les daban respuesta política a sus demandas. Saltarse la ley es una línea roja que yo creo que nunca se puede cruzar. Yo recuerdo el 1 de octubre estar en casa, en Madrid, y ver las hostias que se repartían en ese simulacro de referéndum y llorar a lágrima viva. El sentimiento de independencia es un sentimiento tan legítimo como cualquier otro, faltaría más, pero si se quiere ejercer hay que intentar hacerlo de acuerdo a unas normas. Y desde luego, en el otro lado, la respuesta a una demanda política y social, sea más o menos mayoritaria, no puede ser enviar a la policía a dar porrazos. O aplicar el 155. Ahí faltó talla política por todas partes. Y espero que hayamos aprendido la lección.

Suele ser bastante moderado, pero con el problema de la vivienda ha llegado a vaticinar que habrá una revolución...

En España, si existe algo parecido algún día a otra revolución, tendrá que ser por la vivienda, porque es un derecho constitucional que tienen todos los españoles y que cada vez se está hurtando a más gente. El tema de la vivienda es troncal en este momento, es capital, es decisivo y no hay, incluso entre los partidos de izquierda en general, una acción políticamente decidida para intentar repartir esto. Me enerva profundísimamente el tema de la violencia de género y ese discurso reaccionario y negacionista que se está extendiendo que pone en cuestión que exista este drama, que exista esta lacra. Me indigna toda la mierda esta de la prioridad nacional con el tema de la inmigración. La verdad es que me enervo con algunas cosas porque hay algunas de principios y de valores que me parecen irrenunciables. Y como ahora parece que todo se pone en cuestión, pues a veces salto.

¿Cuál es la noticia que le encantaría dar?

Pues mira, me coges tonto, que el Barça gane la Champions otra vez.

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