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Arte&letras

Las raras peripecias de Santiago Lorenzo

El autor de ‘Los asquerosos’, libro que ha vendido más de 200.000 ejemplares, regresa con ‘Tostonazo’ (Blackie Books, 2022), una novela hermanada con su predecesora pero con un espíritu optimista y, según el mismo autor, más luminosa, que retrata el aburrimiento de las malas personas

Las raras peripecias de Santiago Lorenzo

Desde una aldea de unos 16 habitantes, Santiago Lorenzo (Portugalete, 1964) pergeña desde hace unos años una literatura que gusta mucho a los que viven en las grandes ciudades, o lo que sea más parecido a eso que tenemos en este país. Es una paradoja curiosa, casi sospechosa, pero al autor de ‘Tostonazo’ (Blackie Books, 2022) seguro que eso le da bastante igual. El que fuera director de cine y residente en Madrid, parece haberse convertido tras el éxito de ‘Los asquerosos’ (2020), 200.000 ejemplares vendidos según hace saber su editorial desde la misma faja de la portada de ‘Tostonazo’, en un escritor de referencia para un público urbano, joven y quizá maravillado de igual manera por Santiago Lorenzo como personaje como por sus algo extrañas novelas.

Las raras peripecias de Santiago Lorenzo

‘Tostonazo’ se recibe casi como una reacción y una continuación de ‘Los asquerosos’, sensación que transmite el libro desde sus primeras páginas, y que Lorenzo confirmó en parte en una entrevista televisiva al afirmar que para él «los dos protagonistas son hermanos, aunque esto no se diga en ningún momento». Y sí que parecen hermanos, incluso hermanos gemelos. Esa conexión explica que casi sea una continuación, pero es la ausencia de malicia en este segundo hermano, que se esfuerza en acercarse desde la fascinación y la compasión a dos seres bastante insoportables, lo que hace que esta obra responda de algún modo a la novela anterior –recordemos que el protagonista de ‘Los asquerosos’ se mostraba incluso violento y despectivo con aquellos que tanto tostón le producían-.

Con este ‘Tostonazo’, Lorenzo añade una nueva serie de neologismos a su ya larga lista de creaciones y recupera algunas palabras que creíamos perdidas, un rasgo muy lorenziano que ya nos sorprendió a algunos en ‘Los millones’ (2010), y que por suerte continuó en ‘Los huerfanitos’ y ‘Las ganas’. Sin duda, casi todos esos inventos y búsquedas son quizá el gran acierto de este escritor –también es un nexo con los llamados escritores de la Falange, como también su leve misantropía y aislamiento le acercan a Knut Hamsun, y eso son malas compañías-. En el pasado, también eran muy destacables las peripecias y los argumentos, tan rocambolescos como divertidos, pero ahí sí pincha ‘Tostonazo’, ya que nos propone poco y sus personajes tampoco atrapan como solía ser costumbre.

Por cierto, algunos verán en este ‘Tostonazo’ alguna clase de ajuste de cuentas con sus días pasados en el cine, ya que el personaje más nocivo de la novela es un lechuguino con ínfulas que arruina una película, pero creo que es más un homenaje: algunos de los pasajes que dedica a describir las bondades de los rodajes y la camaradería que surge en ellos son de los más logrados y hermosos de este libro de Lorenzo.

No yerra Lorenzo en el duro envite de volver a las librerías tras el rotundo triunfo de ‘Los asquerosos’, porque aunque su regreso sea con una de sus novelas más ligeras y endebles él sigue siendo un autor con capacidad para sorprender y encantar con sus excentricidades y ocurrencias. Leer a Santiago Lorenzo tiene ciertas virtudes balsámicas, y su éxito brilla como uno de los más simpáticos y extraños de estos días.

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