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Fallece el artista Luis Fernando Aguirre, figura clave del expresionismo

El pintor, nacido en Villaviciosa en 1935 y residente en Madrid, fue ilustrador en prensa y trabajó con cineastas como Bronston y Welles

Luis Fernando Aguirre, en Mieres, en 1995.

Tal vez es uno de los grandes desconocidos de la pintura asturiana pero Luis Fernando Aguirre es una de las figuras claves del expresionismo de la segunda mitad del siglo XX. Así lo vio el Museo de Bellas Artes cuando le dedicó una exposición ya en 1987 o la Fundación José Cardín, que organizó una retrospectiva del artista en 2007.

El artista, nacido en Villaviciosa en 1935, falleció en Madrid, donde residía desde los 9 años, cuando se trasladó a estudiar a un internado. Su amigo, el artista asturiano José Paredes, lamentaba ayer el fallecimiento: “Hacía tiempo que no hablaba con él, le llamé cuando fui a Madrid justo antes del confinamiento y coincidió que se acababa de morir su esposa”, recordaba.

Aguirre tenía un mundo muy particular. Él mismo lo explicaba en una entrevista en La Nueva España en 1995: “Pinto mi mundo, un mundo difícil e interior”. Ese mismo día, con motivo de una exposición en Mieres, decía que para él, pintar no era placentero. Reconocía que “en mi estudio estoy con mi música y mi rollo , pero no es muy placentero, estoy sacando cosas de mi mundo interno que no están exteriorizadas”. “Mi pintura apunta pero no explica”, añadía.

Luis Fernando Aguirre dedicó su vida al periodismo, en el departamento de composición del diario “El País”. Pero antes había hecho sus pinitos en el mundo del cine donde había tenido éxito. Trabajó con Samuel Bronston en películas como “55 días en Pekín”. “La caída del Imperio romano” o “El Cid” y con Orson Welles en “Campanadas a medianoche”.

Ya en el periodismo ilustró con sus dibujos momentos históricos como el juicio por el asesinato de los abogados de Atocha, el golpe de estado del 23-F, o el caso GAL. También colaboró con Manuel Vicent, ilustrando sus textos.

“Un pintor intuitivo que ha desarrollado una obra variada, poco atenta a estrategias de ningún tipo y en la que el componente racional o analítico siempre se ha visto sustituido por una tendencia a explorar los caminos de la subjetividad”, en palabras de Alfonso Palacio, director del Museo de Bellas Artes de Asturias.

“Un pintor muy desconocido, muy apartado pero que sin embargo, interesante”, como lo define Luis Feás Costillas, presidente de la delegación en Asturias del Instituto de Arte Contemporáneo y colaborador de LA NUEVA ESPAÑA.

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