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La chulería de Johnny Burning cierra el ciclo dorado Live Shows en Ibiza

El líder de la legendaria banda madrileña canta sus nuevas canciones y los éxitos de siempre

Johnny Burning, en un momento del concierto del jueves en el Hotel Santos. Yasmine Baktit/DLS

«No sabéis lo que significa para los del Foro venir a visitaros. Estamos acostumbrados a tocar en antros oscuros y de bebida dudosa». Se presenta Johnny (Cifuentes) Burning en el concierto de clausura del ciclo Dorado Live Shows, ante el público sentado en la terraza del Hotel Santos de Ibiza, a solo unos metros de la playa y saludando a los aviones que descienden para aterrizar en el aeropuerto.

La banda, ante el público sentado en la terraza y con la playa al fondo. | YASMINE BAKTIT/DLS

Hace mucho tiempo que Johnny ha superado la neblinosa línea que separa lo viejuno y lo clásico y se muestra sin careta, con esa chulería castiza, el acento de barrio y la pose de macarra tierno que solo se quita las gafas de sol para escudriñar el orden del set list. Él lo sabe y lo admite: «No me he divorciado, tengo un bar desde hace 40 años, sigo tocando con la misma banda y no me he salido ni un milímetro de la baldosa del rocanrol».

En ese momento ya ha desgranado algunas canciones de su primer disco «en solitario», titulado ‘Hagámoslo’, que no desentonan en absoluto con sus éxitos añejos, canciones de esas que «rozan la piel», como a él le gusta decir. Pero el público espera las de Burning Burning y las va trufando aquí y allá: primero ‘Jim Dinamita’ y luego ‘Como un huracán’, ‘Ginebra seca’ o ‘Es decisión’.

Aunque solo le acompaña la mitad de su banda habitual: el percusionista Nico Roca, el saxo Mike Slingluff y el guitarrista sin púa Nico Álvarez, además de los teclados de Johnny, se bastan y se sobran para dar la caña necesaria. Ni mucha ni poca, porque la luz de la luna invita a las confesiones y disertaciones, alguna tan divertida como la presentación de ‘Esto es un atraco’:

«Mi nena trabajaba de dependienta en una tienda de la calle Serrano. Un día la llamo y me dice: ‘Johnny, ahora no te puedo atender, que me están atracando’,

—¿Quieres que vaya para allá?

—No, no te preocupes, si tiene cara de buena gente...».

Y lo remata tras terminar la canción: «Y luego resultó que le conocía, era un chaval de mi barrio», entre las risas de un público fiel y deseoso de corear los temazos de Burning.

Así van llegando ‘Qué hace una chica como tú...’ y ‘Mueve tus caderas’ y ‘Una noche sin ti’, ya casi con la lagrimita colgando de la nariz. Y Johnny y los suyos tienen tiempo para bajarse del escenario y saludar y hacerse fotos con todos los que se lo piden.

Antes, Slim & Whylan han calentado la noche con una buena dosis de ‘bluesbilly’ y Diego Calvo, CEO de Concept Hotel Group, ha entregado parte de la recaudación del ciclo a Ibiza Preservation y ha dedicado la noche de rock a Nicolás Bazán, miembro de la ‘familia Concept’ fallecido el día anterior.

Posdata: Me faltaron ‘Miéntelas’ y ‘Chueca’ y ‘Dieron las diez’ y ‘No es extraño que tú estés loca por mí’... pero es lo que pasa cuando tienes el zurrón lleno de hits y tu público lo lleva atestado de recuerdos: que al final dos horas no dan para tanto. Para la próxima.

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