Los virtuosos ibicencos del cubo de Rubik
Un equipo del instituto Quartó de Portmany se clasifica por segundo año consecutivo en el Campeonato de España de este juego
This browser does not support the video element.
Por segundo año consecutivo, el equipo del instituto Quartó de Portmany ha sido uno de los 20 centros educativos clasificados para el Campeonato de España Interescolar del Cubo de Rubik, que se disputa hoy en Madrid. Su destreza en el manejo de este rompecabezas tridimensional se medirá a través de dos pruebas colectivas: conseguir completar mayor número de cubos posible en cinco minutos y, por otra parte, cronometrar cuánto tiempo invierten para resolver veinte.
El equipo está formado por cinco alumnos de segundo de ESO: Lucía Frasquet, Arun Báez, Lau Costa, Ian Yuste y Álvaro Ribas. Estos dos últimos estudiantes repiten en la competición, ya que el año pasado fueron los componentes más jóvenes del equipo portmanyí que logró una meritoria cuarta plaza en la final. Otra de las alumnas que compitió el año pasado, Daniela Frasquet, también acude hoy a Madrid, aunque les acompaña como entrenadora junto a la profesora de Tecnología e Informática Susana Vega, impulsora de esta iniciativa en el Quartó de Portmany, destinada a alumnos de entre ocho y catorce años.
«Daniela, que cursa cuarto de ESO, formaba parte del equipo que empezó a entrenarse ya en septiembre», recuerda la profesora, «pero después nos avisaron de que superaba la edad porque iba a cumplir los 15 este mismo año». La decepción inicial de Daniela fue superada rápidamente cuando fue invitada a seguir en el equipo como preparadora del resto de componentes. Además, gracias a ella se encontró rápidamente a su sustituta, su hermana Lucía, que empezó a interesarse por el rompecabezas gracias a la influencia familiar.
«Daniela me decía que me iba a enseñar a montar un cubo y yo aprendí por mi cuenta solo para demostrarle que era capaz», rememora la menor de las hermanas Frasquet. Por su parte, la mayor se inició en este juego cuando le regalaron un cubo de Rubik al cumplir 10 años. «Al principio no me gustaba, hasta que encontré un vídeo tutorial en Youtube que explicaba cómo resolverlo y me enganché», explica.
Ian Yuste también se interesó por este rompecabezas tridimensional un día que miraba vídeos por Youtube y, de casualidad, encontró un canal dedicado exclusivamente al cubo de Rubik. No sólo acabó apasionado por este juego, sino que contagió a su compañero de clase Álvaro Ribas.
Ellos también son aficionados a los videojuegos, como los chicos de su edad. «Aprovechamos cuando esperamos a entrar a una partida online de Fornite para practicar con el cubo de Rubik», precisan mientras ejercitan su destreza en uno de los últimos entrenamientos previos al Campeonato de España.