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La mayor parte de la riqueza de Baleares está en manos de un 5% de la población

Un estudio propone las medidas necesarias para transitar hacia un nuevo modelo económico y social más justo y sostenible

Los socios del Fòrum apuestan por otro modelo económico diferente

Los socios del Fòrum apuestan por otro modelo económico diferente / J.F.M.

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Un cinco por ciento de a población es la propietaria de casi el 90% del patrimonio real de Baleares, es decir, la riqueza acumulada en las islas está en manos de muy pocas personas. Esta es una de las conclusiones más destacadas de un informe que ha sido presentado esa mañana por la asociación Fórum de la Societat Civil de Baleares, que realiza una radiografía de la situación social y económica de las islas. Esta asociación la preside Josep Benedicto, que detalló que el documento lo que hace es proponer una serie de medidas, que deberían aplicarse en un periodo máximo de diez años, que permitirían transitar hacia un modelo productivo más sostenible. Este documento será analizado en el próximo congreso que se celebrará en el mes de noviembre y será trasladado a las principales administraciones, para que de esta forma puedan utilizarlo en una transformación hacia un modelo social más justo y sostenible.

El responsable de explicar el contenido de este estudio ha sido Pep Valero, que ha detallado que el documento analiza las características del actual modelo turístico de Baleares, que genera grandes beneficios económicos, pero que caen en manos de muy pocas personas. De esta manera se aceleran las desigualdades sociales y se castiga el medio ambiente. El mismo fenómeno también se repite en el sector inmobiliario. Este modelo obliga a mantener un nivel de intensidad turística muy alto, pero ello repercute en los grandes perjuicios que sufre la población residente. Baleares es, en este momento, la tercera área turística del planeta con mayor presión turística.

Los autores del estudio cuestionan que la riqueza que genera el turismo está mal repartida, porque los beneficios los obtienen muy pocas personas. Además, este fenómeno también está provocado un grave problema de acceso a la vivienda, a la vez que afecta a la calidad de los servicios públicos.

La riqueza del turismo se concentra en una minoría

El informe, como no podía ser de otra forma, alcanza sus conclusiones a través del análisis de los datos, en concreto los económicos. Así se detalla que en el año 2022 el salario medio en Baleares era de 1.500 euros brutos. El sueldo es insuficiente ni siquiera para poder sobrevivir de una manera digna, ya que se necesitan unos ingresos de alrededor de 2.000 euros, debido al precio de la vivienda, tanto en compra como en alquiler, como el alto nivel de vida. Toda esta situación la relación con el desarrollo de la industria turística.

La vivienda es una de las grandes preocupaciones de este informe, que asegura que en estos momentos se necesita más de 53 años de ingresos para poder comprar una casa, casi el doble que en la Península. Pero si se trata de alquiler, los inquilinos gastan casi el 60% de su sueldo para rentar una vivienda.

Los autores reconocen que un cambio en el actual modelo turístico es complicado, pero en cualquier caso sería necesario, ya que la riqueza que se está generando no beneficia a la mayoría de la población, sino a un grupo muy reducido de personas.

El modelo actual no cambiara de una manera automática. Eso lo tienen muy claro los autores del estudio, que apuestan por una transformación económica encabezada por las administraciones públicas. Se precisa un gobierno a varios niveles, tanto en la administración autonómica, insular o local, apoyada por una participación ciudadana más democrática y participativa, que pueda intervenir en las grandes decisiones y planificación.

Un plan para cambiar el modelo económico en diez años

Son varias las propuestas de cambio que propone el estudio. Una de ellas sería declarar toda Baleares como zona tensionada para aplicar la ley estatal de la vivienda y limitar la subida de los alquileres. Además, debería prohibirse la construcción del suelo rústico, a excepción de las actividades agrarias. También se propone regular la creación de granjas solares pero protegiendo el suelo rústico, a la vez que se debería destinar más recursos a la construcción de vivienda pública, que debería destinarse al mercado del alquiler protegido.

En el aspecto medio ambiental se propone desarrollar una política que fomente el transporte público y reduzca el uso del coche particular. Debería aplicarse un mayor interés en conseguir cumplir los objetivos europeos de la Agenda 2030, a través del desarrollo de la ley de cambio climático, la ley de residuos, así como otras normativas que han sido revertidas por el actual gobierno.

También se propone reducir las emisiones de carbono y producir, al menos, la mitad de la energía a través de renovables. Otro aspecto de aspecto importante en esta transición hacia otro modelo social implican grandes medidas económicas. Una de ellas sería aflorar la economía sumergida, a la vez que se debería fomentar los servicios públicos para apoyar el trabajo del cuidado de familiares.

Otro aspecto fundamental es la financiación. Desde el Fòrum se apuesta por conseguir fondos, tanto internos, del Estado, como de la Unión Europea. Y entre otras medidas se propone aumentar en un 150% el impuesto turístico, y crear un tributo especial sobre la riqueza que acumulan las grandes fortunas, que supondría un ingreso de 350 millones de euros. También se propone un impuesto específico para los coches de alquiler, que generaría 40 millones de ingresos, aumentar el fondo de insularidad, condonar una parte de la deuda económica y reclamar al Estado que aumente para Baleares el porcentaje de la recaudación del IRPF y del Iva.

Los autores del informe aseguran que sin una planificación estratégica, basada en datos, no se puede transitar hacia un cambio de modelo económico, que pasa por reducir el peso del turismo y compensar esta pérdida con otras actividades económicas mucho más sostenibles. Sobre la industria turística se reclama la eliminación de las plazas obsoletas y la prohibición del alquiler turístico. El objetivo de este plan es lograr una distribución más justa de la riqueza.

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