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Una pareja ve cómo su casa ilegal, de 1,6 millones de euros, es reducida a escombros: "Es desgarrador"

Lee Pendleton es uno de los propietarios de los 12 apartamentos ilegales de Cala Llamp

Apartamentos de Cala Llamp.

Apartamentos de Cala Llamp. / DM

Duna Márquez

Palma

Lee Pendleton, británico de 50 años, ha contado en The Telegraph el "terrible desastre" que está viviendo junto a su familia al ver cómo su mansión ilegal de 1,6 millones de euros en Cala Llamp, en Andratx, será reducida a escombros por una "excavadora semanas antes de Navidad".

Esta familia es una de las propietarias de los 12 apartamentos ilegales que desde 2011, tras una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJB) que declaraba nula de pleno derecho la licencia de obras concedida en 2005 por la administración municipal presidida en aquel entonces por el alcalde Eugenio Hidalgo, posteriormente envuelto en un caso de corrupción urbanística, por el que llegó a ingresar en la cárcel, está en proceso de demolición.

Según cuenta Lee Pendleton en The Telegraph, la familia compró su apartamento en Cala Llamp hace 16 años, y desde que se conoció la orden de demolición definen ese tiempo como "años de amenazas". "Es desgarrador, aún no se lo hemos dicho a nuestros hijos. No estábamos en España cuando el tribunal emitió la orden de desahucio. Tuvimos que pedir a nuestros amigos que salvaran nuestras cosas, de lo contrario habrían ido a parar al contenedor".

La familia británica cuenta que tenía un "inquilino en el piso" y que dos días después de avisarle de que empezaría la demolición le cortaron los "servicios del edificio". Pese a que siguen siendo "propietarios de una parte del terreno", informan que compraron la propiedad por 550.000 euros y que se han gastado otros 100.000 euros en diez abogados diferentes para tratar de evitar que su casa se convirtiera en escombros, pero ninguno lo ha conseguido.

Georgie, la esposa de Lee Pendleton, asegura que se despierta "por la noche pensando: ¿Cómo pueden derribar nuestro apartamento, que es nuestro hogar?", y que si no fuera por sus amigos "habrían tirado sus colchones a la basura".

La pareja, que aún tiene una hipoteca de 200.000 euros sobre la propiedad, cuenta en el medio inglés que pese a tratar de contactar con su banco a lo largo de los años, no ha sido hasta ahora que la entidad se ha puesto en contacto con ellos para cerrar la hipoteca.

Lee Pendleton critica el trato recibido por el ayuntamiento: "Como no residente, no van a interactuar contigo. Ni siquiera si vas al ayuntamiento. Es como si te bloquearan la entrada al país. Están encantados de que vengas, pero luego te quedas solo si surge algún problema".

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