Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Balance de un año negro en las carreteras de Ibiza

Diez personas han perdido la vida este año y decenas resultaron heridas en accidentes de tráfico en las carreteras de la isla, algunos con conductores borrachos o drogados

Un motorista en estado muy grave tras un accidente en Sant Josep

Un motorista en estado muy grave tras un accidente en Sant Josep / Sergio G. Cañizares / 5

Nuria García Macias

Nuria García Macias

Ibiza

El año dejó un balance trágico en las carreteras de Ibiza, marcado por accidentes mortales, atropellos en zonas urbanas y una reiteración de conductas de riesgo al volante, como el consumo de alcohol y drogas. A lo largo del ejercicio, diez personas perdieron la vida y decenas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad, en un contexto que volvió a poner el foco sobre la seguridad vial en la isla.

El episodio más grave se produjo a finales de abril en la carretera de Platges de Comte, cuando un turismo con cuatro jóvenes se salió de la vía y chocó contra un árbol. El siniestro se saldó con la muerte de dos hermanas, una en el acto y otra días después, y se convirtió en el accidente más letal del año.

En mayo, un turista de 62 años murió atropellado en Cala de Bou mientras caminaba por la acera. El conductor dio positivo en alcoholemia y fue detenido por homicidio imprudente, un caso que evidenció la vulnerabilidad de los peatones. Durante el verano se sucedieron choques con varios heridos y nuevos atropellos, incluido el de un menor de 12 años en la carretera de Sant Joan, que reavivó las quejas vecinales por la peligrosidad de algunos tramos.

Peligro en Can Marçà

Agosto y septiembre concentraron los momentos más dramáticos. En la carretera de Santa Eulària, en el entorno de Can Marçà, tres motoristas murieron en apenas diez horas y en menos de 250 metros de vía tras colisiones con coches que invadieron el carril contrario. A estos siniestros se sumó otro atropello mortal en es Pouet, causado por un conductor bajo los efectos de las drogas, que acabó ingresando en prisión provisional.

El penúltimo accidente mortal del año se produjo en noviembre, con una colisión frontal entre dos turismos en Santa Eulària, que causó una fallecida y una herida grave. Y los dos últimos en diciembre, uno por una caída accidental que le costaría la vida al motorista y otra, también víctima mortal, por una caída en moto en la avenida Sant Joan en dirección a Ibiza.

El balance final deja una radiografía preocupante: tramos negros recurrentes, alcohol y drogas presentes en varios de los accidentes más graves y una especial vulnerabilidad de peatones y motoristas, reabriendo el debate sobre la necesidad de reforzar la seguridad vial.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents