EFE / MANUEL CARRETERO
La de los vampiros es una historia de pulsión y repulsión presente en la literatura y en el cine de todos los tiempos, y ahora ha pasado a la televisión, trufada de producciones surgidas al calor del éxito de sagas literarias como la de "Twilight" ("Crepúsculo").
Del mito del Drácula creado en 1897 por el escritor Bram Stoker como un personaje terrorífico se ha pasado a grupos de jóvenes atormentados, que ya no siempre buscan un cuello de doncella para hincarle el diente; se conforman con la sangre sintética, como ocurre en "True Blood".
Al éxito de las novelas de la saga "Crepúsculo" en literatura y cine, se ha unido el de la serie "True Blood" , basada en las novelas de la también estadounidense Charlaine Harris y, curiosamente, la obra de otra escritora, Lisa Jane Smith, sirve de base a una nueva ficción televisiva: "Crónicas vampíricas" ("Vampire Diaries").
"True Blood" ha sido una de las revelaciones en las candidaturas a los Globos de Oro, donde ha sido seleccionada para el premio a la mejor serie de televisión del año y para su protagonista, quien ya se hizo con el premio en 2008.
La imagen del vampiro
La imagen del clásico vampiro que popularizó Bela Lugosi en el cine -también fue el primero en televisión, en 1954- ha cambiado radicalmente, y su adusto gesto, sus impecables chalecos y capas negras han mudado en ropas de firma más acordes con la juventud de estos "chupasangres" del siglo XXI.
Al margen de Lugosi , que en realidad hizo una aparición especial para representar una escena de "Drácula" , el primer vampiro con auténtico éxito televisivo fue "Barnabás Collins", un personaje incorporado en 1967 a la serie estadounidense "Dark Shadows" (Sombras Tenebrosas), que era un personaje afable, amigo de los niños y que buscaba una solución para su adicción a la sangre.
Más recientemente destaca el éxito de "Buffy cazavampiros" (Buffy the Vampire Slayer), una de las series estadounidenses más vistas en todo el mundo -emitida en EE. UU. de 1997 a 2003- y en la que su protagonista, interpretada por la actriz Sarah Michelle Gellar, se enfrenta a la dura tarea de ser la elegida para enfrentarse a los malvados amantes de la sangre.
En "Buffy…" aparecía también el personaje de Angel, un vampiro con alma al que dio vida el actor David Boreanaz ("Bones"), que incluso tuvo su serie propia , con un total de cinco temporadas.
En Latinoamérica se hizo popular asimismo la serie "Gabriel", protagonizada por el cantante puertorriqueño Chayanne, que interpreta a un vampiro que incluso tiene fe en Dios, va a la iglesia y odia ser inmortal porque quiere reunirse con Eva, su gran amor.
Pero, sin duda, la ficción más atípica relacionada con este mito fue "The Lair", que mezcló en 2007 el mundo de los vampiros con la temática gay con escaso éxito, puesto que sólo se rodaron seis episodios.