EFE
Zhang Chenmin, director general de la empresa informática Jinhui Computer (con sede en la provincia central china de Henan), aseguró que "mucha gente llama por la noche, maldiciendo a nuestro personal, gritando obscenidades y manifestando su resentimiento contra el software".
Zhang se quejó incluso de que los datos personales de algunos de los trabajadores han sido hechos públicos en Internet, y de que la web de la empresa está siendo "constantemente atacada por piratas informáticos".
El responsable de Jinhui aseguró que la empresa no esperaba que el software "nos trajera tantos problemas" y reiteró que el objetivo del filtro es "proteger a los niños de la pornografía en Internet".
A partir del próximo del 1 de julio, todos los ordenadores que se vendan en China deberán llevar este filtro, incluidos los importados, una decisión del Ministerio de Tecnología e Industria de la Información que ha sido duramente criticada dentro y fuera del país asiático.
Las críticas son de todo tipo, desde las que ponen en duda la transparencia de la concesión de la licencia estatal a Jinhui hasta las que plantean dudas sobre las verdaderas intenciones del filtro, que según grupos pro derechos humanos no se limita sólo al bloqueo de pornografía, sino también a otros contenidos.
También se acusa al filtro de ser homófobo, ya que impide buscar o escribir palabras como "gay" u "homosexual", así como de tener numerosos fallos de seguridad e incluso de utilizar códigos pirateados a una firma estadounidense de software.
Muchos internautas chinos han criticado el filtro a través de la red, y uno de los más destacados, el artista y activista Ai Weiwei, ha llamado a hacer una huelga en la red el día en el que el filtro comience a venderse en las tiendas chinas.