MADRID | EFE
El fiscal y la acusación particular pidieron ayer al Tribunal Supremo (TS) que revoque la condena al juez Fernando Ferrín Calamita por un delito de retardo malicioso en la adopción de una menor solicitada por la compañera sentimental de la madre biológica y que lo condene por prevaricación.
Así lo solicitó el fiscal Antonio Barranco y el abogado José Luis Mazón durante la vista pública para estudiar los recursos interpuestos contra la sentencia dictada el año pasado por el Tribunal Superior de Justicia de Murcia.
Ferrín Calamita –que se encuentra suspendido– fue condenado a dos años, tres meses y un día de inhabilitación para empleo o cargo público por retrasar de forma maliciosa la adopción de la menor.
El Tribunal Superior de Murcia concluyó que el juez, llevado por su convicción de que el matrimonio homosexual es dañino para los menores, quiso «retrasar al máximo la resolución del asunto, bien por la esperanza de que prosperara el recurso formulado por un partido político –el PP– o bien para aburrir».
El representante del Ministerio Público, que reclamó que el juez de familia de Murcia sea condenado a 18 años de inhabilitación por un delito continuado de prevaricación, hizo hincapié en que Ferrín Calamita «se inventó trámites y requisitos no exigidos por la Ley».
La Fiscalía considera que determinadas resoluciones dictadas por el acusado en el expediente de adopción son prevaricadoras, entre ellas una providencia de mayo de 2006 que ordenó examinar a las dos mujeres.
Según el fiscal, su actuación denota una «clara intención homófoba» y una «voluntad de contrariar de manera grosera de la Ley».
El letrado de la acusación particular, José Luis Mazón, aseguró que el juez de familia «dictó a sabiendas resoluciones arbitrarias, estrafalarias e inauditas por el mero hecho de que la adopción se refería a una pareja de mujeres».