TERESA DOMÍNGUEZ / VALENCIA
Agentes del Equipo contra el Crimen Organizado (ECO) de la Guardia Civil detuvieron ayer en Valencia a 19 presuntos miembros de una banda especializada en el asalto a chalés mientras sus dueños dormían en el interior. De momento, según las fuentes consultadas por Levante-EMV, los investigadores les imputan una treintena de robos cometidos principalmente en Valencia, aunque también en Castelló, Alicante y Tarragona.
La investigación comenzó hace casi más de un año y ha sido llevada a cabo por el ECO -cuya sede habitual está en Alicante aunque su ámbito de actuación es toda la Comunitat Valenciana- y ha contado con la supervisión del Juzgado de Instrucción número 2 de Torrevieja.
Tras reunir todos los datos de dónde y cómo actuaban los sospechosos, los agentes planificaron la fase de explotación para ayer, martes. Más de veinte agentes del ECO, apoyados por el equipo de policía judicial de Moncada, iniciaron a las seis y media de la mañana de ayer los seis registros previstos en otros tantos domicilios de Valencia. La vivienda donde más detenciones se produjeron -tres hombres y dos mujeres- está ubicada en el número 1 de la calle Callosa d'En Sarrià, en Patraix, a 50 metros escasos del cuartel que alberga la Comandancia de la Guardia Civil de Valencia.
El resto de domicilios en los que vivían los presuntos ladrones estaban distribuidos en el distrito de Patraix -tres pisos, uno de los cuales está en la calle Archiduque Carlos, muy cerca de la rotonda en la que confluye con la calle Tres Cruces- y en el distrito de Marítim.
Trece hombres y seis mujeres
Durante los registros, en los que estuvieron presentes los secretarios judiciales de los dos juzgados de guardia de Valencia, los agentes se incautaron de numerosos efectos supuestamente procedentes de robo. Así, entre otras cosas, intervinieron una fuerte suma de dinero, joyas, teléfonos móviles, ordenadores, televisores y otros productos electrónicos, supuestamente procedentes de los robos en domicilios.
Los arrestados son trece hombres de origen albanokosovar y seis mujeres, la mayoría de ellas rumanas, aunque también había alguna albanesa. Todos ellos están acusados, en distintos grados, de los delitos de robos con fuerza y asociación ilícita.
Según las fuentes a las que ha tenido acceso este periódico, las mujeres detenidas están acusadas de prestar infraestructura a los líderes de la banda. Entre otras cosas, se las acusa de haber llevado a su país dinero en metálico producto de los robos y de la venta de los efectos sustraídos a receptadores albaneses que residen en España.
En los asaltos a viviendas, en ninguno de los cuales utilizaron la violencia con los moradores, solían robar, además, los vehículos de la familia, siempre y cuando fuesen de gama alta, ya que, de ese modo, tenían una fácil salida en el mercado negro.
Todos los detenidos fueron conducidos a la Comandancia de Valencia, pero como ésta sólo cuenta con cuatro calabozos, fueron aislados en las celdas del autobús en el que, al filo de las seis y media de la tarde, fueron trasladados hacia Alicante. Tres de las mujeres y uno de los hombres fueron llevados en coches de la Guardia Civil sin distintivos. El hecho de llevarlos a Alicante obedece a que todos ellos pasarán el viernes a disposición del juez de Torrevieja.