EFE
La Audiencia Provincial de Logroño ha condenado a dos años, seis meses y un día de cárcel a un hombre de 39 años, natural de Barakaldo (Vizcaya), por abusar de su sobrina, quien tenía menos de 13 años cuando ocurrieron los hechos, entre 2004 y 2005 en Calahorra (La Rioja).
La sentencia, contra la que cabe recurso, considera probado que entre 2004 y 2005, M.R.G., aprovechando que la menor pasaba largas temporadas en su vivienda de Calahorra y con el fin de satisfacer sus deseos libidinosos, en numerosas ocasiones y cuando se quedaban solos, realizó tocamientos en las zonas erógenas de la joven sin violencia e intimidación, sin que la niña opusiera resistencia.
La menor, sobrina del acusado, no contó lo sucedido a su madre hasta unos meses después de ocurrir los hechos.
En el apartado de fundamentos de derecho, la sentencia detalla que, a pesar de la corta edad de la menor, quien actualmente tiene quince años, su relato de lo acaecido fue "veraz, rotundo y sin vacilaciones, sin incurrir en contradicciones en el núcleo esencial de la imputación y los elementos básicos de la acción".
El juez también ha valorado la prueba pericial del equipo de psicólogos que depuso en el pleno y el testimonio de la madre para verificar el de la menor.
El procesado negó en el juicio haber efectuado tocamientos a su sobrina, pero el juez ha considerado que "el testimonio de la misma es una prueba incriminatoria susceptible de desvirtuar el derecho fundamental de presunción de inocencia que ampara al acusado".