EFE
Los ahora arrestados están acusados de los posibles delitos de falsedad documental e intrusismo, según han informado fuentes del Instituto Armado.
La Guardia Civil tuvo conocimiento de que en determinados centros médicos ubicados en la comarca alicantina de la Marina Alta se emitían informes de aptitud psicofísica "sin haber sometido a los interesados a la pertinente exploración" por parte del facultativo correspondiente.
A raíz de una investigación, los agentes se desplazaron a uno de los centros sanitarios ubicados en Ondara, en el que observaron como los pacientes rellenaban un formulario y, en apenas dos minutos de consulta, recibían el certificado médico.
Tras exigir los libros de registro e informes de las revisiones médicas, los agentes comprobaron que en el centro habían certificados que, con la hoja blanco, ya habían sido firmados por el director del centro, por lo que era el personal administrativo quien expedía los citados documentos.
A continuación, los acusados firmaban los expedientes médicos sin haber sometido a las personas a ningún tipo de exploración.
Las mismas circunstancias que se daban el centro médico de Ondara, ocurrían en centros de Calpe, Callosa de Ensarriá y Benissa.
De las investigaciones practicadas hasta el momento, se desprende que, al parecer, los ahora arrestados venían dedicándose a esta actividad delictiva desde hacía más de dos años.