EFE
Investigaciones efectuadas en Italia y Colombia han permitido descubrir que el principal socio de Mancuso en la Ndrangheta, la mafia de Calabria (sur de Italia), era Santo Scipione, añade el diario colombiano.
El máximo jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) tenía a Scipione como intermediario con el capo italiano Scali Natali para el envío de cocaína a España, Italia, Grecia, Holanda, Bulgaria y Australia a través de África, según la información.
La organización italiana "tenía buenas relaciones e ilícitas coparticipaciones en el tráfico de estupefacientes con los paramilitares de Mancuso y Carlos Castaño", dijo un testigo a un juez antimafia italiano, añade el informe periodístico.
El fiscal italiano Salvatore Curccio hizo la investigación que permitió detallar los nexos entre la mafia calabresa y los paramilitares colombianos para el envío de cocaína a Europa y que la relación de Mancuso con Italia iba más allá de su origen siciliano.
Las autoridades de los dos países cruzaron informaciones e iniciaron una investigación en 2001 con interceptaciones telefónicas, seguimientos fotográficos, informes de inteligencia y declaraciones que permitieron encontrar los nexos entre las dos organizaciones, incluidas en la "lista negra" de Estados Unidos, informa el periódico.
"El Espectador" reseñó que algunos cargamentos de drogas fueron decomisados en puertos colombianos, en Holanda, Bulgaria y España.
Los problemas entre las dos organizaciones mafiosas no se hicieron esperar e incluso los paramilitares colombianos secuestraron en Bogotá varios días a dos italianos por una deuda de más de dos millones de dólares, según el diario.
El capo Natali tuvo que intervenir para la liberación de las dos personas y las dos organizaciones continuaron trabajando en negocios de narcotráfico, agrega.
El jefe paramilitar Salvatore Mancuso era uno de los mayores capos del narcotráfico encargado de enviar varias toneladas de cocaína y por eso fue extraditado a Estados Unidos en mayo de 2008, de acuerdo con "El Espectador".
Las AUC negociaron con el Gobierno colombiano su desmovilización entre 2003 y 2006, pero sus jefes fueron extraditados a EEUU por continuar con sus negocios ilícitos desde la cárcel donde estaban recluidos.