MADRID | EFE
Cinco aeropuertos españoles cerraron ayer el tráfico aéreo y se cancelaron 686 vuelos de los 5.000 programados, informó ayer AENA.
Varios cientos de vuelos más han sufrido retrasos por el reajuste de las operaciones en las diferentes instalaciones.
A primeras horas de la mañana se cerraron los aeropuertos de La Palma, Sevilla y Jerez, y se habían resuelto las dificultades que el lunes sufrieron otros del archipiélago canario y el de Badajoz, informó AENA.
La nube de cenizas del volcán Eyjaftjalla continuó desplazándose hacia el este, de forma que a las 17.30 horas AENA había tenido que cerrar los aeropuertos de Granada y Málaga, que se sumaron así a los tres anteriormente mencionados.
El cierre del aeropuerto de Málaga afectó también a Ceuta, ya que las conexiones a través del Estrecho por helicópteros se han suspendido.
El Ministerio de Fomento indicó que la nube de cenizas mantiene su avance hacia la zona sur del Mediterráneo, pero que por el momento no parece que vaya a afectar a la región levantina ni a la balear.
Las previsiones para las próximas horas son que las cenizas avancen de forma que entren en el sureste de Francia.
Según AENA, a partir de las 20 horas se levantaron las restricciones para que los aviones entre 20.000 y 35.000 pies (de 6.000 a 10.000 metros), de forma que las compañías aéreas pudieron efectuar sus trayectos con normalidad, aunque el problema reside ahora entre 0 y 20.000 pies, donde la nube se muestra más densa.
Las mismas fuentes añadieron que la situación parece ser menos problemática de lo temido, aunque se mantiene una constante comunicación con la Agencia Europea para la Seguridad en la Navegación Aérea (Eurocontrol), que da las pautas para las autoridades aeronáuticas europeas.
La nube afecta al espacio aéreo europeo de forma intermitente, pero intensa, desde el pasado 14 de abril, mientras las compañías aéreas españolas no han evaluado aún sus pérdidas, al contrario que los hoteleros.
La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) cifra en 192,5 millones de euros las pérdidas ocasionadas por la erupción del volcán islandés que causó el cierre del espacio aéreo durante seis días en abril, informó hoy la asociación turística.