SEVILLA | OTR PRESS
La mujer asesinada presuntamente por su marido en la tarde del jueves lo tenía recogido en su casa «por compasión». El fallecimiento en la madrugada de ayer de la mujer de 56 años que fue apuñalada el jueves por su ex marido en el hospital privado Blanca Paloma de Huelva ha elevado a tres el número de víctimas mortales por violencia de género en Andalucía desde el pasado 1 de enero de 2010. La víctima, que fue apuñalada sobre las 19 horas del jueves en el citado hospital privado por su ex marido, C.G.M, de 58 años, falleció a las 2 horas de ayer en el Hospital Juan Ramón Jiménez de la capital onubense, al que fue traslada en estado grave a causa de las graves heridas que presentaba en tórax, abdomen, en varias vísceras y en los brazos.
Con ella, ya son tres las mujeres víctimas de violencia machista en la comunidad andaluza, si bien, es la primera en la provincia de Huelva. El supuesto autor de la agresión se habría introducido en la habitación de hospital en la que la víctima visitaba a su madre hospitalizada y, en este escenario, la apuñaló en varias partes de su anatomía.
La mujer, cuya identidad responde a las iniciales J.E.M.B., colaboraba como coordinadora de grupo de desarrollo emocional en el Teléfono de la Esperanza de Huelva desde hace varios años, según informó la presidenta de esta organización, María López, quien además aseguró que la víctima tenía «recogido» en su casa a su ex marido por «compasión».
En declaraciones a los periodistas tras asistir a la concentración en rechazo de la violencia de género a las puertas del Consistorio, López aseguró que la fallecida tenía en su casa a su ex marido por «pena y compasión», así como porque éste «era el padre de sus hijos».
La presidenta del Teléfono de la Esperanza subrayó que «cuando la mujer quiso poner fin a esta situación comenzaron de nuevo los problemas», a la par que recordó que éste la había amenazado de muerte en varias ocasiones. No obstante, López indicó que «las personas que habían presenciado estas amenazas en el segundo juicio no quisieron testificar».
Por ello, instó a la sociedad a que «ayude, no se calle y se movilice para que esto no vuelva a pasar nunca más». Asimismo, hizo hincapié en que «la colaboración de todos es imprescindible» para poner fin a esta lacra social, a la vez que destacó que no «hay que encubrir nunca estas situaciones».
Además, López indicó que la fallecida era una persona «luminosa y alegre» pero sobre todo «capaz de transmitir ayuda y positividad a todos». «Al matar a esta compañera han matado a una parte de todos nosotros», según indicó López, quien insistió en la importancia de que «se destinen más medios» para poder hacer frente a la violencia de género.
Desde la organización mostraron su «profundo» rechazo a la violencia de género y confiaron en que «sea la última víctima que muera por defender su libertad», a la par que López afirmó que después de que la víctima reciba sepultura, el Teléfono de la Esperanza en Huelva organizará una movilización, junto al tejido asociativo onubense, para «rechazar de forma rotunda la violencia doméstica». La mujer recibirá sepultura hoy. Pese a que el deseo de los familiares era que J.E.M.M. sea incinerada según señaló el alcalde de Lepe, Manuel Andrés González (PP), finalmente recibirá sepultura, aunque desde el tanatorio no especificaron ni a qué hora ni los motivos por los cuales finalmente no se llevará a cabo el deseo de la familia.
La localidad de Lepe de donde era la última víctima de violencia de género ha declarado hoy día de luto oficial en señal de apoyo y solidaridad a los familiares y amigos de la víctima.
Otras víctimas
La primera víctima mortal en Andalucía fue Josefa R.Z., una vecina del municipio de El Cuervo (Sevilla) con dos hijos a quien su marido, J.M.C.E, de 53 años, supuestamente asfixió en el domicilio familiar. El suceso tuvo lugar el pasado 3 de enero cuando la víctima, de 45 años, murió también de madrugada a manos de su marido, quien avisó después de lo ocurrido a la Policía Local de El Cuervo, que procedió a su detención.
Fue ya en febrero, concretamente el pasado día 18, cuando la segunda víctima mortal de la comunidad por violencia machista perdió la vida a causa de una herida inciso cortante en el cuello. que le ocasionó su marido con una navaja tipo mariposa.
Se trataba de una joven de 26 años de origen boliviano, identificada como M.R.E., cuyo cuerpo también presentaba otras lesiones realizadas con una piqueta en la frente y en el cuero cabelludo, así como heridas defensivas en la mano, según informaron los efectivos de la Policía Nacional y del Grupo de Homicidios que se desplazaron al lugar de los hechos.