MADRID | EFE
Khadija B., la joven marroquí de 19 años apuñalada la pasada madrugada por su ex pareja en una vivienda del distrito madrileño de Tetuán, continúa esta tarde en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital Clínico San Carlos con pronóstico grave, «pero estable», según informó una portavoz del centro sanitario. Las mismas fuentes añadieron que la mujer, que sufrió una herida profunda por arma blanca en el pecho, así como cortes en otras partes del cuerpo, permanece «sedada y con ventilación mecánica».
El presunto agresor, Noureddine Ezzaid, de 32 años y también nacido en Marruecos, fue detenido por la policía cuando abandonaba poco después el domicilio de la víctima, quien le había dejado entrar voluntariamente pese a que el hombre tenía una orden de alejamiento en vigor por una denuncia de maltrato que había quebrantado este mismo mes (no en febrero como se indicó en un principio), según fuentes de la Jefatura Superior de Policía.
Los hechos se produjeron sobre las cinco de la madrugada cuando la compañera de piso de la joven llamó a la policía para avisar de que una mujer estaba siendo atacada en un piso del número 21 de la calle Sófora. A su llegada al lugar, los agentes se toparon con un hombre ensangrentado que salía del portal y que, al ser reconocido como el supuesto agresor, fue detenido. Tras ser identificado, la policía advirtió que el sospechoso tenía una orden de alejamiento de la agredida que había quebrantado.
El presunto agresor fue conducido a la comisaría de Tetuán, donde se le ha tomado declaración. La Policía Científica encontró en el domicilio el cuchillo con el que el hombre supuestamente asestó varias puñaladas a la joven y ya lo ha enviado a sus laboratorios para analizarlo. Según la compañera de piso de la víctima, el ahora arrestado, la chica y su bebé de menos de un año llegaron juntos a la vivienda a altas horas de la noche.