JERUSALÉN | EFE
Arqueólogos israelíes han conseguido identificar el lujoso palacio que los primeros califas de la dinastía Omeya tuvieron a orillas del mar de Galilea, cuya existencia mencionan en sus textos historiadores árabes de la época. El palacio, construido por el primer califa, Muawiya, en el siglo VII, ha sido identificado en las proximidades de la moderna Beth Yerah o Jirbet el Kerak, a orillas del bíblico lago, en un yacimiento descubierto hace décadas, informó ayer en un comunicado la Universidad de Tel Aviv (UTA). «Tiene gran relevancia no sólo por la importancia en sí del palacio omeya, sino también por su exclusiva cercanía a una iglesia del período bizantino más temprano y por la corta distancia a la que se encuentra de un cementerio de pioneros sionistas», dice en la nota el arqueólogo Raphael Greenberg, del departamento de Arqueología de esa universidad. Textos antiguos del primer siglo del Islam ubicaban el palacio en un lugar conocido como al-Sinnabra, dato que hasta ahora no había ayudado a los arqueólogos a dar con su emplazamiento. Excavaciones en la misma zona de Beth Yerah entre 1950 y 1953 dieron como resultado el hallazgo de una estructura fortificada del período bizantino (330-620 D.C).