La importancia del lenguaje corporal

Un gesto vale más que mil palabras

Dominar el lenguaje corporal es una clave de éxito en la percepción de los demás. Conocer lo que transmiten los movimientos y aprender a controlar la psicología comunicativa permite sacar un gran provecho a la hora de hallar trabajo

 07:31  
Un gesto vale más que mil palabras
Un gesto vale más que mil palabras 
 MULTIMEDIA
 NOTICIAS RELACIONADAS
  Consejos.  Sociedad

Una persona tan solo dispone de cuatro minutos para vender su imagen. Dominar el lenguaje corporal es una clave de éxito. La profesora Carme Ramis desglosa un conjunto de consejos para destacar en una entrevista de trabajo: puntualidad y cortesía son indispensables. Aprovechar la comunicación no verbal con las miradas y los movimientos adecuados es señal de triunfo. Cuatro minutos. En este breve intervalo se forja la imagen de una persona. Uno no tiene tiempo de mostrar ni un cinco por ciento de lo que realmente es.

PALMA | ROSA FERRIOL No hay que olvidar que casi el 93% de un mensaje se difunde por el tono de voz y el lenguaje corporal. Si desglosamos las cifras: las palabras solo transmiten el 7% del mensaje; el tono de voz entre un 20 y un 30% y el lenguaje corporal, del 60 al 80%. La profesora de Psicología de la UIB, Carme Ramis, explica que el lenguaje no verbal es «analógico» porque cada gesto por sí mismo no tiene un valor comunicativo. Para que el receptor interprete el mensaje es necesario contextualizar los gestos y las posturas en general del sujeto. Un ejemplo ayuda a comprender la explicación de la experta. Rascarse la cabeza por sí solo no transmite nada, simplemente es una manera de calmar el picor. Pero si en una entrevista o en un interrogatorio, una persona se rasca la cabeza al mismo tiempo que baja la mirada y esconde las manos, el oyente interpreta que se está mintiendo.
No se puede afirmar que el hecho de cruzar las piernas, balanceando ligeramente el pie sea sinónimo de aburrimiento. Partiendo de la premisa que los gestos deben analizarse en un contexto y son interpretaciones del interlocutor, sí se puede decir que mirar hacia abajo traslada la sensación de no creer en lo que se escucha; frotarse las manos o golpear ligeramente los dedos transmite impaciencia; inclinar la cabeza, interés; gesticular con la palma de la mano abierta, sinceridad o comerse las uñas, inseguridad. No hay que esconder las manos porque equivale a que uno no quiere mostrar sus intenciones ni dar la espalda que, además de ser una falta de educación, da la sensación de desinterés.
Encontrar un trabajo es una misión complicada en tiempos de crisis, por ello, aprender algunas técnicas de lenguaje corporal antes de presentarse a una entrevista puede ser una garantía de éxito. Primero de toda hay que asumir qué piden las empresas. El Departamento de Orientación e Inserción Profesional (DOIP) de la UIB ha elaborado unos vídeos que ayudan a los estudiantes a enfrentarse a la búsqueda de un empleo. Primero de todo hay que tener claro cuál es el perfil que quiere el empresario. Tendrán éxito las personas creativas que puedan trabajar en equipo; responsables, flexibles, disponibles, polivalentes, con iniciativa y capacidad de organización. Dominar idiomas y tecnologías también es primordial. Uno de los consejos más repetidos por el DOIP es que se valoran más las aptitudes y las habilidades sociales que los buenos expedientes académicos. Cuando uno ya está inmerso en el mercado laboral, también le conviene tener en cuenta este consejo, sobre todo en época de vacas flacas. La profesora Ramis aconseja a los profesionales mostrar la mejor cara en su entorno de trabajo y transmitir posturas abiertas y relajadas. Asimismo, incide, en que hay que mimar la calidad del trato con los compañeros.
La experta desglosa una serie de consejos para enfrentarse con seguridad a una selección de personal. La primera clave a seguir es informarse sobre la empresa donde se pretende trabajar para poder mantener una conversación con más seguridad sobre los productos y la compañía en general. "La entrevista es el primer contacto personal del candidato con la empresa. Hay que demostrar interés. El objetivo es que los entrevistadores queden con ganas de conocer al candidato. Otro de los mandamientos es la puntualidad. Ese día no hay excusa que valga. «No te puedes permitir llegar tarde. No encontrar aparcamiento o no saber dónde está no justifica el retraso. Debes salir antes de casa porque hoy en día el tiempo es lo más preciado», recalca Ramis, quien añade que «una persona que busca trabajo no puede permitirse gastar tiempo de la persona que le debe contratar».
Cómo ir vestidos al encuentro es una de las dudas que le suelen plantear a la profesora. La respuesta es sencilla: utilizar las prendas adecuadas para uno mismo, la empresa y el empleo. Por ejemplo, una entidad financiera requiere traje y corbata pero una compañía de diseño por ordenador implica un vestuario más moderno. Los nervios son otra de las preocupaciones de los candidatos. Para un entrevistador, el tembleque o el balbuceo no es tan grave como presentar una conducta poco cortés. Ser educado, ir limpio, sonreír, no tutear y pedir permiso para sentarse son consejos a seguir para el primer contacto con la empresa. La mirada es un elemento no verbal fundamental porque «es nuestro principal sentido de reconocimiento, la manera que tenemos para valorar a los demás». Hay que mirar al entrevistador de manera correcta, combinar la mirada hacia él con el de su entorno. No hay que mirar fijamente hasta el punto de que la otra persona deba bajar la vista. Las personas tímidas tienden a no mirar a los ojos, hecho que se puede interpretar como una mentira, desinterés o inseguridad. Ante este problema, la profesora recomienda concienciarse de la importancia de la comunicación no verbal, intentar saludar con un tono un poco más alto y mirar al interlocutor, eso sí, «sin hacer una radiografía». A los extrovertidos les conviene pedir a los más allegados que valoren sus conductas para corregir los fallos.
Durante la entrevista, se valora lo que uno dice y cómo lo dice. El secreto es pensar antes de responder. Hay que evitar los monosílabos pero tampoco se debe hablar más de la cuenta porque incrementa las posibilidades de equivocarse. Inseguridad, agresividad, falta de veracidad o debilidad son sensaciones que el entrevistador puede interpretar según el lenguaje no verbal utilizado. Ramis recomienda gesticular con las manos a la vista porque esta parte del cuerpo ayuda a identificar las intenciones. Hay que tener especial cuidado en no invadir el espacio de la otra persona, por ejemplo, cogiéndole un papel. Esta acción transmite cierto interés por dominar y cierta agresividad. En una sociedad dominada por el estrés, saludos y sonrisas en muchas ocasiones escasean. Es decir, entrar a la oficina sin saludar a los compañeros. Ramis es partidaria de recuperar estos gestos para mejorar la calidad de vida de todos. Y aprender alguna técnica de comunicación no verbal, ayuda a vender mejor nuestra imagen.

  HEMEROTECA
 
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  DIARIO DE IBIZA |  LOCALIZACIÓN     PUBLICIDAD:  TARIFAS |  CONTRATAR  
diariodeibiza.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de diariodeibiza.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
Los comentarios que se dirijan a diariodeibiza.es serán respetuosas con las personas y las instituciones. Diariodeibiza.es se reserva el derecho a publicarlos o resumirlos cuando se considere oportuno.


Aviso legal
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona | Diario de Mallorca | El Diari | Empordà | Faro de Vigo | Información | La Opinión A Coruña | La Opinión de Granada | La Opinión de Málaga | La Opinión de Murcia | La Opinión de Tenerife | La Opinión de Zamora | La Provincia | La Nueva España | Levante-EMV | Mallorca Zeitung | Regió 7 | Superdeporte | The Adelaide Review | 97.7 La Radio | Blog Mis-Recetas | Euroresidentes | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya