MOSCÚ | EFE
El actor portorriqueño Benicio del Toro se dio ayer el capricho de pasearse sin guardaespaldas, como un turista cualquiera, por el adoquinado de la Plaza Roja de Moscú. «Sí, es verdad», confesó el actor con una sonrisa, cuando los organizadores de su visita a la capital rusa explicaron que Del Toro se escabulló de su equipo de seguridad, que estaba convencido de que el artista se encontraba descansando tranquilamente en su habitación del hotel. El actor llegó a Moscú para promocionar la película ´El hombre lobo´.