PALMA | G. RODAS
La viuda del premio Nobel de Literatura Camilo José Cela se resiste a aceptar la resolución del juez que falló a favor del hijo del afamado escritor por la cual debe indemnizarle, junto a la Fundación de Iria Flavia, con cinco millones de euros en concepto de herencia. Marina Castaño ha recurrido la sentencia en el plazo permitido y sigue confiando en que ganará el pleito en otra instancia.
El fallo del juez Juan José Escalonilla Morales no es firme y la viuda de Cela disponía de cinco días para presentar una apelación. Así lo ha hecho, «muy tranquila», como indicaron fuentes cercanas, segura de que la justicia acabará por darle la razón.
El Juzgado de Primera Instancia número 40 de Madrid admitió la demanda presentada por el hijo de Camilo José Cela contra la viuda de éste y la Fundación que lleva el nombre del escritor y condenó a Marina Castaño, a la citada Fundación y a dos sociedades más a pagarle 5,2 millones de euros.
Según la citada sentencia, el juez establece que el catedrático, «en su condición de legitimario de su padre don Camilo José Cela Trulock, tiene derecho a percibir dos terceras partes de la herencia de dicho finado, compuesta por el caudal relicto dejado por éste tras su muerte y el importe de las donaciones realizadas en vida».
El juez precisó que el hijo del escritor «no ha recibido lo que por legítima le corresponde en la herencia de su padre» ya que el cuadro que recibió en herencia, pintado por Joan Miró y titulado El cuadro rasgado, no cubre los dos tercios a Cela Conde a los que tendría derecho.
Un cuadro de 100.000 euros
La tasación de esa pintura, donada por el escritor a su hijo el 23 de octubre de 1990, está fijada en 100.970,03 euros.
Además, entiende que el Nobel y su esposa crearon un entramado de empresas «pantalla» que les permitió cobrar los derechos de autor, que ascienden a cuatro millones de euros. En concreto se trata de dos sociedades limitadas, Palabras y Papeles –de las que era titular el Nobel mediante escritura fechada en diciembre de 1996– y Letra y Tinta, formalizada en julio del año 1997.