KOH DACH | EFE
En la Isla de la Seda o Koh Dach, la mayor parte de los telares camboyanos que mantuvieron viva durante generaciones la tradición artesanal han quebrado ante el precio desmesurado al que ha llegado la materia prima. El kilo de seda se paga actualmente en esta ínsula ubicada en medio del cauce del río Mekong, a diez kilómetros de Phnom Penh, en torno a los 45 dólares, cuando hace un año los artesanos abonaban apenas 25 dólares. Sorprende al visitante las pocas casas que mantienen activo el rudimentario taller de producción.