EL CAIRO | EFE
Varios miles de cristianos egipcios se manifestaron ayer en la catedral copta en El Cairo para denunciar la muerte de algunos fieles de su comunidad al ser tiroteados hace una semana delante de una iglesia en el sur del país.
Enfadados y tristes, los manifestantes se reunieron delante de la sede del Papa Shenuda III para expresar su indignación por lo que calificaron de «terrorismo contra los coptos», que componen un diez por ciento de la población, de unos ochenta millones de habitantes.
«No al asesinato de los coptos», «nuestra sangre derrama las calles», «discriminación, discriminación» y «Papa Shenuda, estamos contigo», gritaron los manifestantes, hasta que el Papa salió a la terraza de su sede, con una cruz en la mano, para calmarles.
Los participantes en la protesta denunciaron el fallecimiento de ocho cristianos por los disparos de hombres armados cuando salían de la iglesia de Anba Basaya, en Naya Hamadi, tras asistir a la Misa del Gallo, que marca el inicio de la Navidad ortodoxa.
Varios jóvenes participantes en la protesta, que había sido convocada en las páginas web de varias ONGs cristianas para que coincidiera con el sermón semanal del Papa copto en la catedral, llevaban las imágenes de algunos de los muertos.