Otros impactos sociales de la crisis sobre la inmigración son los derivados de las «graves dificultades» que tienen los inmigrantes para hacer frente al pago de sus hipotecas. Esto supone, según el profesor Arango, un «auténtico retroceso» en las pautas de progreso residencial que venían experimentando. Uno de los pronósticos que «afortunadamente» no se han cumplido, es aquél que apuntaba a que la crisis iba a conllevar fuertes presiones sociales y reacciones xenófobas, señaló el profesor Arango, quien valoró la «cordura» y la «solidaridad» de la sociedad española. El Anuario pone de relieve que tampoco se ha cumplido la previsión de que las políticas de inmigración iban a experimentar un giro restrictivo a causa de la actual coyuntura económica. En este sentido, la secretaria de Estado subrayó que estas políticas no se han visto alteradas en su desarrollo y señaló que se han «desmentido con crudeza los argumentos alarmistas» sobre la llegada de extranjeros. Rumí ha insistido en que nos encontramos en una época de transición, en la que se debe realizar «una reflexión de calado».