VARSOVIA | EFE
Los cinco detenidos por el robo de la inscripción Arbeit macht frei (El trabajo os libera) del antiguo campo de concentración nazi de Auschwitz pretendían vender el letrero por 150.000 euros con la mediación de un ciudadano sueco, informó ayer la cadena de televisión TVN24.
De acuerdo con ese medio, la acción se encargó desde Suecia, donde se encontraría el posible comprador de esta reliquia y símbolo del Holocausto.
Tres de los cinco sospechosos detenidos el lunes, delincuentes comunes que podrían pasar hasta diez años en prisión, se mostraron dispuestos a colaborar con las autoridades, lo que se espera que ayude a desvelar la identidad de la persona que está detrás del robo.
Las pistas señalan que el objetivo de los ladrones era transportar el letrero, cortado en tres piezas, en transbordador hasta el país escandinavo.
El Arbeit macht frei fue robado el pasado viernes y recuperado por la policía polaca en la madrugada del lunes gracias a la colaboración ciudadana, alentada por la recompensa ofrecida y los llamamientos hechos desde el Gobierno polaco.
Los cinco detenidos por el robo de la inscripción no se llevaron la última letra, según reveló ayer la policía, que hasta ahora había ocultado tal información para no entorpecer la investigación.
El responsable de las indagaciones, Dariusz Nowak, explicó que la letra i se quedó en la entrada principal del recinto, donde se encontraba el letrero sustraída.
Este dato se ocultó a la opinión pública para facilitar el trabajo policial y comprobar la veracidad de las múltiples llamadas ciudadanas.