MADRID | OTR PRESS
Francisco Serrano, titular del Juzgado de Familia número 7 de Sevilla, criticó la Ley Orgánica de Protección Integral contra la Violencia de Género, señalando que «ni la libertad, ni la igualdad se imponen, sino que se conquistan». Así, tachó la Ley como «discriminatoria», consideró que no cumple con una equidad entre hombres y mujeres. Para él, esta crítica se sustenta desde el momento en el que dice que la mujer, «por ser mujer, es inferior al hombre», en relación de pareja y, el hombre, por el hecho de serlo, ejerce sobre la misma una relación de «poder y de dominio».
Detalló que no se hace una distinción entre «la mujer víctima de malos tratos y el hombre maltratador», sino que se generaliza, y es este hecho el que tachó de «injustificable», puesto que «toda norma de discriminación positiva es lesiva para el colectivo al que se intenta discriminar». Así las cosas, Serrano apostó por la defensa de la mujer maltratada. No obstante, insistió en que la culpa de esta «marginación» reside en la «propia ley». «Es inadmisible en el siglo XXI decir que la mujer por su mujer es inferior al hombre, ya que esto es humillante para la propia mujer». Para ejemplificar esta teoría, el magistrado comparó el estado actual de la Ley con el terrorismo, determinando que «un vasco, por el hecho de ser vasco, no tiene porque ser terrorista». En relación, dijo que los diputados le apoyan, aunque «no pueden pronunciarse» debido a una «dictadura».