Las mujeres con un trabajo remunerado tienen mejor salud que las amas de casa, y las conductas sexistas afectan a la salud mental de las mujeres, son algunas de las conclusiones de varios estudios presentados en un encuentro organizado por la Real Academia Nacional de Medicina.
Uno de ellos destaca, con datos de la Encuesta de Salud Española 2006 realizados a casi 11.000 mujeres de entre 20 y 64 años, que la percepción que tienen las mujeres de estar sufriendo conductas machistas es baja, ya que sólo el 3,4 por ciento de las encuestadas se declaró víctima del sexismo.
Según la profesora Carme Borrell, de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, «la prevalencia de sexismo descubierta es más baja de lo esperable», y debe entenderse en el contexto de la realidad social española, donde «se está tardando más en reconocer y asumir la existencia de conductas sexistas». Además, la experta explicó que las mujeres que «sufrían más sexismo eran también las que declaraban peor salud» y que más de la mitad de las mujeres que se sintieron discriminadas (el 53 por ciento) vivieron esa experiencia en su lugar de trabajo.