BARCELONA | EFE
Los purés infantiles industriales, los llamados potitos, tienen hasta un 40% menos de contenido energético que los caseros, según un estudio que concluye que con este tipo de comida no se puede garantizar una buena nutrición en los niños que los consumen habitualmente.
El trabajo, elaborado por profesionales del Centro de Asistencia Primaria de Amadeu Torner de L´Hospitalet de Llobregat (Barcelona), analizó las diferencias nutricionales que hay entre los purés industriales y los caseros, al constatarse un aumento en el consumo de estos productos como consecuencia de los cambios sociales y familiares.
Según los autores del trabajo, publicado en el Boletín de la Sociedad Catalana de Pediatría, pese a que se explica continuamente a los padres cómo se hacen estos purés para garantizar una adecuada alimentación, muchos no lo hacen porque ni siquiera cocinan para ellos, y ya se ven casos de niños de 10 meses que nunca han probado una papilla casera.
Aseguran que cada vez hay más familias que sustituyen una o más comidas de los que tradicionalmente se cocinaban en casa por preparados comerciales.