CUEVAS BAJAS | EFE
Existe un pequeño pueblo de Málaga donde las zanahorias son moradas, herederas de una variedad que se cultivaba en Oriente hace 3.000 años, a las que le atribuían cualidades afrodisiacas y que se produce en pocos lugares del mundo, uno de ellos Cuevas Bajas, que hoy celebra una fiesta en su honor. La zanahoria ´morá´, en peligro de extinción, es la hortaliza en torno a la que se celebra el festejo en esta localidad de 1.500 habitantes, situada en el punto más al norte de la provincia malagueña y a la que asisten más de 5.000 personas que degustan platos tradicionales de la zona, entre ellos las migas con esta peculiar zanahoria. Según indicó el alcalde de Cuevas Bajas, Manuel Jesús Ginés, la zanahoria ´morá´ tiene propiedades beneficiosas para el organismo y, con su tamaño mayor que la zanahoria naranja, se produce casi exclusivamente en este pueblo.