MADRID | EFE
Unas trescientas personas, entre las que se encontraban músicos y cantantes famosos, además de productores, distribuidores, mánagers y demás trabajadores de la industria discográfica, se concentraron ayer ante el Ministerio que dirige Miguel Sebastián para exigir que se acaben las descargas ilegales.
En un pequeño escenario que se montó a primeras horas de la mañana frente al Ministerio de Industria, en la madrileña plaza de Cuzco, artistas como Rosario, Antonio Carmona, Luis Eduardo Aute, Loquillo, David de María, Tamara, Conchita o Chenoa gritaron junto al resto de trabajadores que la música es cultura, pero también empleo.
Ese fue el eslogan que eligieron para sus pancartas y que corearon intensamente cuando el ministro accedió a recibir a un grupo de representantes, formado por los artistas José María Sanz (´Loquillo´) y Luis Eduardo Aute, y por los presidentes de Sony Music, Carlos López, y de la asociación de Productores de Música de España (Promusicae), Antonio Guisasola.
Según explicaron tras entregar al ministro una copia del manifiesto que han firmado más de 2.000 artistas españoles, Sebastián se mostró «receptivo».
«Ha quedado claro que el control de la piratería comercial no nos sirve –dijo Guisasola– y se comprometió a dar una respuesta de aquí a final de año», (que también es el plazo que se ha marcado la Comisión Interministerial contra la piratería para hacer públicos los resultados de sus trabajos).