MADRID | E. P.
El 40 por ciento de los españoles con VIH recibe un diagnóstico tardío de su situación serológica, en la mayoría de los casos, cuando ya han contagiado a otras personas y desarrollado la enfermedad del sida, según advirtió ayer el doctor Fernando Lozano, presidente de Gesida, el Grupo de Estudio del Sida de la Sociedad Española de Enfermedades Infeccionas y Microbiología Clínica (SEIMC), de cara al Día Mundial del Sida, que se celebra mañana.
Por esta situación, en el Día Mundial del Sida el objetivo prioritario para España debe ser concienciar sobre la importancia de someterse a las pruebas del VIH, un test sencillo y gratuito que cualquier persona puede hacerse, resaltó, «en cualquier centro de Atención Primaria o especializada, con total confidencialidad». En este campo, según apuntó, es necesario hacer especial hincapié en que se hagan la prueba «todos aquellos ciudadanos que hayan tenido riesgo de contraer el VIH a través de la vía sexual, sobre todo los pacientes heterosexuales, que tienen menor sensación de riesgo, y los mayores de 55 años de edad».
No obstante, el representante de la SEIMC recordó que los nuevos diagnósticos «se focalizan más en hombres homosexuales e inmigrantes», en los primeros porque «han bajado la guardia y tienen menos temor al VIH/Sida y por tanto, usan menos protección», y en los inmigrantes «porque muchos no acceden al sistema sanitario por desconocimiento o por miedo, en el caso de no tener papeles».
«Leyenda urbana»
Los supuestos intereses de empresas farmacéuticas y gobiernos para impedir el descubrimiento de una vacuna contra el sida, de los que hablan algunas personas, son «una leyenda urbana», ha afirmado el Coordinador de la Red Española de Investigación en Sida (RIS), José Alcamí. «Nunca he tenido ningún tipo de obstáculo ni conozco a ningún compañero al que se le haya frenado su investigación», ha declarado Alcamí, quien ha asegurado que «el laboratorio que consiga la vacuna del sida, aunque luego la regale, tendrá siempre ese prestigio y tiene asegurado el Premio Nobel».
Para este científico, que también dirige el Laboratorio de Inmunopatología del Sida del Instituto de Salud Carlos III, conseguir la vacuna es «el gran desafío de la investigación científica». Es un tema que «va más allá de la ciencia y la investigación», ya que se necesita una solución científica y solidaria para acabar con el sida, ha reflexionado.
Preguntado sobre la dificultad de obtener una vacuna frente al VIH, Alcamí ha subrayado dos circunstancias: las elevadas tasas de variabilidad del virus y el que tiene un mecanismo de ocultamiento por el que escapa la acción de los anticuerpos. «Desgraciadamente, ninguna vacuna probada hasta el momento es efectiva», ha dicho Alcamí, para quien los datos del ensayo dado a conocer hace pocos meses en Tailandia muestran sólo una eficacia parcial e insuficiente para plantear una vacuna universal.
Desde el RIS, José Alcamí coordina a 37 grupos y a 300 personas, con un presupuesto de 2.200.000 euros, la misma cantidad aprobada para el 2010. Pero ha recordado que, si globalmente en España se dedican cerca de 7 millones de euros a la investigación sobre el sida, en otros países como Francia se manejan cerca de 40 millones de euros. De los siete proyectos que se desarrollan en el «Grupo Español de vacunas terapéuticas y preventivas frente al SIDA», Alcamí ha destacado dos que han alcanzado el desarrollo clínico y cuyos resultados de la primera fase se conocerán dentro de un año.