MADRID | E. P.
La Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara) rechazó ayer la propuesta del Gobierno español de conceder la condición de refugiada a la activista saharaui Aminetu Haidar, quien, tras ser expulsada de El Aaiún (en Sáhara Occidental) por Marruecos por no reconocer su nacionalidad marroquí, se encuentra en el aeropuerto de Lanzarote en huelga de hambre desde el domingo 15 de noviembre para exigir su regreso a Sáhara Occidental.
CEAS-Sáhara denunció en un comunicado «la connivencia de los gobiernos de España y Marruecos para ofrecer a Aminetu Haidar soluciones tramposas» que tienen su origen en la ocupación marroquí de Sáhara Occidental y en la permanente postura de los gobiernos españoles de claudicar y no aceptar su responsabilidad para liderar el proceso de autodeterminación de la ex colonia española».
Haidar ha calificado de «inaceptable» la solución que le propone el Gobierno español subrayando que no ha llegado a Lanzarote «como refugiada, sino expulsada» de su propio país (en referencia a Sáhara Occidental) por parte del Gobierno marroquí. Respecto al ofrecimiento que le ha hecho Rabat de entregarle un nuevo pasaporte si reconoce que es marroquí, la activista ha declarado: «Que me devuelvan el pasaporte que me quitaron en el aeropuerto de El Aaiún y no me impidan regresar a casa con mis hijos».
CEAS-Sáhara expresó su respaldo a estas declaraciones de Haidar y recordó que «no es marroquí sino ciudadana saharaui». En este sentido, explicó que el pasaporte que estaba utilizando es marroquí y no saharaui «por el simple y lamentable hecho de que Sáhara Occidental está ocupado por la fuerza militar y policial del Reino de Marruecos».