El embajador de Marruecos en España, Omar Azziman, acusó ayer a la activista saharaui Aminetu Haidar de haber pasado de «ser defensora de los Derechos Humanos a defensora de los separatistas». Por eso, advirtió que no puede mantener un «doble juego infinitamente» y la invitó a «asumir responsabilidades y comportarse como todos los militantes» del Frente Polisario. Azziman calificó la situación de Haidar de «falso problema» cuya solución pasa por ella misma, ya que no quiso reconocer la nacionalidad marroquí a su llegada al aeropuerto de El Aaiún. «¿Por qué el Gobierno marroquí le tiene que encontrar una solución a una señora que niega la nacionalidad marroquí?», se preguntó el embajador, quien no se ha puesto en contacto con Haidar desde que se encuentra en España.
«El problema es mucho más importante y grave» que la situación de la activista, apuntó Azziman, quien entiende que el Frente Polisario quiere «desacreditar a Marruecos» con provocaciones de este tipo, para poder decir «que hay violación de los Derechos Humanos».