MADRID | EFE
Los 165 anticuarios que participan en FERIARTE abrieron ayer al público sus espacios expositores en la 33 edición del certamen con un doble sentimiento de temor por la crisis y la esperanza de que la mayor Feria de Arte y Antigüedades de España no sufra en exceso sus efectos. Francisco Ubach, de Antigüedades Ubach, quien participa en FERIARTE desde hace treinta años, se muestra pesimista sobre un negocio que, en los últimos tiempos ha ido decayendo año tras año. Eso le ha hecho ir disminuyendo su espacio expositor aunque no ha renunciado a participar en esta Feria porque si logra captar un solo cliente «ya ha merecido la pena».